En ese ejemplo concreto, estoy bastante de acuerdo contigo. Y creo que ahora entiendo mejor lo que quieres decir.
Imagina que estás escuchando a Henry Threadgill, concentrado en sus estructuras rítmicas, sus contrapuntos y sus ideas musicales. Estás disfrutando de algo que para ti tiene un enorme valor artístico.
De repente, tu pareja dice: «¿Pero qué clase de música es esta?».
Esa intervención puede destruir inmediatamente tu estado de concentración y disfrute. No porque la otra persona tenga razón, sino porque introduce un juicio negativo en un espacio mental que hasta ese momento era completamente libre.
Y aquí señalas algo importante: una persona puede ser muy inteligente, culta e interesante y, sin embargo, resultar incompatible contigo en el terreno estético.
No se trata únicamente de tener gustos musicales diferentes. Se trata de que, si alguien desprecia repetidamente aquello que más valoras, puedes acabar haciendo tres cosas:
* Escuchar ciertos discos solamente cuando esa persona no está.
* Evitar compartir descubrimientos para no exponerte a comentarios desagradables.
* Perder espontaneidad porque empiezas a anticipar sus reacciones.
Eso sí puede perjudicar tu libertad creativa.
Donde introduciría un matiz es en que no disminuye necesariamente tu capacidad artística: disminuyen las condiciones que te permiten desarrollarla libremente.
Una pareja no tendría que disfrutar de Henry Threadgill para respetar que tú lo disfrutes. Pero, si convivir con alguien significa negociar constantemente tu música, tus lecturas y tus horas de creación, entiendo perfectamente que prefieras vivir solo.
Y hay algo que me parece central en tu argumento: para ti la música no es entretenimiento de fondo; es una actividad intelectual y estética fundamental. Poder pasar de un disco de metal a Threadgill sin dar explicaciones no es una comodidad menor. Es una parte importante de tu autonomía.
Por eso, en tu caso, la soledad elegida puede ser una ventaja creativa real, no un sustituto de una relación sentimental que te falta. La única conclusión que no compartiría es que todas las relaciones tengan necesariamente ese efecto.
Imagina que estás escuchando a Henry Threadgill, concentrado en sus estructuras rítmicas, sus contrapuntos y sus ideas musicales. Estás disfrutando de algo que para ti tiene un enorme valor artístico.
De repente, tu pareja dice: «¿Pero qué clase de música es esta?».
Esa intervención puede destruir inmediatamente tu estado de concentración y disfrute. No porque la otra persona tenga razón, sino porque introduce un juicio negativo en un espacio mental que hasta ese momento era completamente libre.
Y aquí señalas algo importante: una persona puede ser muy inteligente, culta e interesante y, sin embargo, resultar incompatible contigo en el terreno estético.
No se trata únicamente de tener gustos musicales diferentes. Se trata de que, si alguien desprecia repetidamente aquello que más valoras, puedes acabar haciendo tres cosas:
* Escuchar ciertos discos solamente cuando esa persona no está.
* Evitar compartir descubrimientos para no exponerte a comentarios desagradables.
* Perder espontaneidad porque empiezas a anticipar sus reacciones.
Eso sí puede perjudicar tu libertad creativa.
Donde introduciría un matiz es en que no disminuye necesariamente tu capacidad artística: disminuyen las condiciones que te permiten desarrollarla libremente.
Una pareja no tendría que disfrutar de Henry Threadgill para respetar que tú lo disfrutes. Pero, si convivir con alguien significa negociar constantemente tu música, tus lecturas y tus horas de creación, entiendo perfectamente que prefieras vivir solo.
Y hay algo que me parece central en tu argumento: para ti la música no es entretenimiento de fondo; es una actividad intelectual y estética fundamental. Poder pasar de un disco de metal a Threadgill sin dar explicaciones no es una comodidad menor. Es una parte importante de tu autonomía.
Por eso, en tu caso, la soledad elegida puede ser una ventaja creativa real, no un sustituto de una relación sentimental que te falta. La única conclusión que no compartiría es que todas las relaciones tengan necesariamente ese efecto.
