Simulador nuclear

Mapa de simulación nuclear sobre la península ibérica con impactos marcados y la base naval de Rota señalada
RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

Simulador nuclear: por qué España quedaría casi al margen de un ataque Un simulador de impactos nucleares sirve para algo tan simple como incómodo: comprobar que el mapa de un apocalipsis no se reparte por igual. La conclusión que se impone en el debate es que España, en un intercambio nuclear entre potencias, apenas aparecería en la lista de objetivos.

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Madmaxista
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Hola, para los preparacionistas. 😎
Adjunto una simulación de 3 impactos en Peninsula.
Variante 0,8 megatones (el de mayor stock y el mas probable) y luego exagerando variante
de 3 impactos de 100 megatones cada uno que representa casi lo imposible (dedicarlo a España muy raro)
Por mucha preparación que hagamos la cosa está muy mala. Olvidarse de coger coche...
NUKEMAP by Alex Wellerstein

En el supuesto de que el viento fuese del Noreste nos llegarian los vientos de toda la contaminación caida en capitales Europeas.
 

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(mensaje citado en revisión)
fácil, es el Nueva York de España y estrangulas los Pirineos. De todos modos con un único ataque en Paris el pulso electro magnético nos afectaria directa o indirectamente y durante años. El problema es Francia por sus centrales y por ser una de las huertas de Europa.
 
En caso de guerra nuclear, a no ser que dispongas de un refugio nuclear tope de gama, no hay preparación que valga.

De hecho, no tengo claro si valdría la pena sobrevivir a un conflicto nuclear generalizado.
Estás basando tu hipótesis en una película de los años 80. Debes tener en cuenta que en esa época, en el mundo había mas de 70.000 armas nucleares en activo.

Durante las siguientes décadas y tras varios tratados sobre el desmantelamiento del arsenal nuclear, actualmente EEUU mantiene unas 3700 cabezas nucleares en activo y algo más de 4300 los rusos. A eso hay que añadir las 700 que tendrían el resto de países (China, UK, Francia, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte).

También hay que tener en cuenta que cada ICBM o SLBM llevaría varias ojivas dentro, por lo que un mismo objetivo recibiría varios impactos.

Para tener una perspectiva actualizada de una posible guerra nuclear, el Program on Science & Global Security de la universidad de Princenton, realizó una simulación lo mas realista posible teniendo en cuenta los datos actuales.

 
Estás basando tu hipótesis en una película de los años 80. Debes tener en cuenta que en esa época, en el mundo había mas de 70.000 armas nucleares en activo.

Durante las siguientes décadas y tras varios tratados sobre el desmantelamiento del arsenal nuclear, actualmente EEUU mantiene unas 3700 cabezas nucleares en activo y algo más de 4300 los rusos. A eso hay que añadir las 700 que tendrían el resto de países (China, UK, Francia, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte).

También hay que tener en cuenta que cada ICBM o SLBM llevaría varias ojivas dentro, por lo que un mismo objetivo recibiría varios impactos.

Para tener una perspectiva actualizada de una posible guerra nuclear, el Program on Science & Global Security de la universidad de Princenton, realizó una simulación lo mas realista posible teniendo en cuenta los datos actuales.


Pues una vez visto el vídeo creo que la película sigue sin alejarse mucho de la realidad.
 
Pues una vez visto el vídeo creo que la película sigue sin alejarse mucho de la realidad.
Según la simulación, si vives en España, salvo que vivas muy cerca de la base naval de Rota, ni siquiera te vas a enterar de que en centro europa se está generando una guerra nuclear.

Me refiero obviamente al tema más directo de las consecuencias de las propias nukes, porque el colapso económico y social sería a nivel mundial.

A partir de ahí, todo dependería de nuestra capacidad para mantener o reactivar lo antes posible las infraestructuras más críticas. Puede ser que durante las siguientes semanas o meses el caos sea el principal actor, pero lentamente se iría recobrando una cierta normalidad aunque muy alejada de la actual sociedad en la que vivimos.
 
Estás basando tu hipótesis en una película de los años 80. Debes tener en cuenta que en esa época, en el mundo había mas de 70.000 armas nucleares en activo.

Durante las siguientes décadas y tras varios tratados sobre el desmantelamiento del arsenal nuclear, actualmente EEUU mantiene unas 3700 cabezas nucleares en activo y algo más de 4300 los rusos. A eso hay que añadir las 700 que tendrían el resto de países (China, UK, Francia, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte).

También hay que tener en cuenta que cada ICBM o SLBM llevaría varias ojivas dentro, por lo que un mismo objetivo recibiría varios impactos.

Para tener una perspectiva actualizada de una posible guerra nuclear, el Program on Science & Global Security de la universidad de Princenton, realizó una simulación lo mas realista posible teniendo en cuenta los datos actuales.

En España no es preciso lanzar un icbm que desprenda varias ojivas puesto que aqui no tenemos casi contramedidas, esto no es USA. Aqui lanzan lo que quieran y creo que solo hay defensa en Cadiz.
 
En España no es preciso lanzar un icbm que desprenda varias ojivas puesto que aqui no tenemos casi contramedidas, esto no es USA. Aqui lanzan lo que quieran y creo que solo hay defensa en Cadiz.
A lo que me refiero es que a día de hoy en una guerra nuclear los objetivos serían elegidos en EEUU y Centro Europa.

No hablamos de que "lloverían" nukes por todos lados aunque vivas en Cuenca, de hecho según la simulación, en España habría un único objetivo que sería Rota.
 
Estás basando tu hipótesis en una película de los años 80. Debes tener en cuenta que en esa época, en el mundo había mas de 70.000 armas nucleares en activo.

Durante las siguientes décadas y tras varios tratados sobre el desmantelamiento del arsenal nuclear, actualmente EEUU mantiene unas 3700 cabezas nucleares en activo y algo más de 4300 los rusos. A eso hay que añadir las 700 que tendrían el resto de países (China, UK, Francia, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte).

También hay que tener en cuenta que cada ICBM o SLBM llevaría varias ojivas dentro, por lo que un mismo objetivo recibiría varios impactos.

Para tener una perspectiva actualizada de una posible guerra nuclear, el Program on Science & Global Security de la universidad de Princenton, realizó una simulación lo mas realista posible teniendo en cuenta los datos actuales.

Y el artefacto peligroso nuclear donde está? Paranoico de mi siempre he sospechado que se desmantelaron los vectores obsoletos, pero guardaron el artefacto peligroso (uranio/plutonio/tritio) para poder montarlos sobre plataformas modernas rápidamente si el escenario cambia. Oficialmente no estarian inventariados como armas. No creo que a todo lo presuntamente desmantelado le hayan bajado el grado para usarlo como combustible civil. Pero ya digo que es una creencia de la que no tengo pruebas
 
A lo que me refiero es que a día de hoy en una guerra nuclear los objetivos serían elegidos en EEUU y Centro Europa.

No hablamos de que "lloverían" nukes por todos lados aunque vivas en Cuenca, de hecho según la simulación, en España habría un único objetivo que sería Rota.
Pues mi segunda vivienda la tenemos a 25 km de Rota. Como caiga allí un pepino no nos libramos.
 
Lo mejor de todo es que 4 décadas más tarde de El día después o Threads, me parecen hasta optimistas y todo.

Aún no he visto qué artículo del reglamento deportivo de las terceras guerras mundiales impide abrir en canal las centrales nucleares.

Me gustaría conocer a los jóvenes liquidadores voluntarios de la Europa Occidental dispuestos a solucionar 100 Chernobyls aderezado con un EMP prolongado. Me gustaría mucho.
 

Requiem por un sagreño





Aunque él me quitare la vida, en él confiaré.



Job 13:15

Mi nombre es Manuel Fontelos Bautista. Uno de mis antepasados, Desiderio Bautista, murió en la carga de caballería que decidió la victoria de la batalla de Zaragoza durante la Guerra de Sucesión. A mi bisabuelo paterno, Tomás Fontelos Escobar, lo asesinaron en los alrededores de Simancas francotiradores franceses, en los últimos días de 1808; el capitán Tadeo Fontelos, mi padre, se distinguió en el sitio del fuerte de El Baler, en 1898. En cuanto a mí, me van a acabar por torturador y malo. El tribunal ha procedido con rectitud; desde el principio, yo me he declarado culpable. Mañana, cuando el reloj de la prisión dé las nueve, yo habré entrado en la gloria; es natural que piense en mis mayores, ya que tan cerca estoy de su sombra, y a que de algún modo soy ellos




Durante el juicio (que afortunadamente duró poco) no hablé; justificarme, entonces, hubiera entorpecido el dictamen y hubiera parecido una cobardía. Ahora las cosas han cambiado; en esta noche que precede a mi ejecución, puedo hablar sin temor. No pretendo que se me perdone, porque no siento culpa en mi alma, pero quiero que se me comprenda. Quienes sepan oírme, comprenderán la historia de España y la futura historia del mundo. Yo sé que casos como el mío, excepcionales y asombrosos ahora, serán muy en breve triviales. Mañana moriré, pero soy un símbolo de las generaciones del porvenir.


Nací en Recas, comarca de La Sagra, en 1908. Dos pasiones, ahora casi olvidadas, me permitieron afrontar con valor y aun con felicidad muchos años infaustos: la música y la metafísica. No puedo mencionar a todos mis bienhechores, pero hay dos nombres que no me resigno a omitir: el de Isaac Albéniz y el de Giner de los Ríos. También frecuenté la poesía; a esos nombres quiero juntar otro vasto nombre hispánico, Federico García Lorca.



Antes, la teología me interesó, pero de esa fantástica disciplina (y de la fe cristiana) me desvió para siempre el Abate Marchena, con razones directas; Ortega y Gasset y María Zambrano, con la infinita variedad de su mundo. Sepa quien se detiene maravillado, trémulo de ternura y de gratitud, ante cualquier lugar de la obra de esos felices, que yo también me detuve ahí, yo el abominable.

Hacia 1927 entraron en mi vida Paul Lafargue y el empiriocriticismo de Lenin. Yo, para libertarme de una influencia que presentí opresora, escribí un artículo titulado “Sobre el pensamiento literario de Lenin”, en el que hacía notar que el monumento más inequívoco de los rasgos que el autor llama fáusticos no es el misceláneo drama de Goethe sino un poema redactado hace veinte siglos, el De rerum natura. Rendí justicia, empero, a la sinceridad del filósofo ruso, a su espíritu radicalmente paneslavo y militar. En 1930 ingresé en el Partido Comunista.



Poco diré de mis años de aprendizaje. Fueron más duros para mí que para muchos otros ya que a pesar de no carecer de valor, me falta toda vocación de violencia. Comprendí, sin embargo, que estábamos al borde de un tiempo nuevo y que ese tiempo, comparable a las épocas iniciales del Sarracin o del Cristianismo, exigía hombres nuevos. Individualmente, mis camaradas me eran odiosos; en vano procuré razonar que para el alto fin que nos congregaba, no éramos individuos.




Aseveran los teólogos que si la atención del Señor se desviara un solo segundo de mi derecha mano que escribe, ésta recaería en la nada, como si la fulminara un fuego sin luz. Nadie puede ser, digo yo, nadie puede probar una copa de agua o partir un trozo de pan, sin justificación. Para cada hombre, esa justificación es distinta; yo esperaba la guerra inexorable que probaría nuestra fe. Me bastaba saber que yo sería un soldado de sus batallas. Alguna vez temí que nos defraudaran la cobardía de catalanes y vascos. El azar, o el destino, tejió de otra manera mi porvenir: el diez de Julio de 1936, al oscurecer, hubo disturbios en Lavapies que los diarios no registraron; en la calle del Sombrerete, dos balas me atravesaron la pierna, que fue necesario fruta. El 18 de Julio estallaba la guerra. Días después, todo el país estaba en llamas ensangrentadas; cuando los militares de África proclamaron la rebelión, yo estaba en el sedentario hospital, tratando de perderme y de olvidarme en los libros de Marx. Símbolo de mi vano destino, dormía en el reborde de la ventana un gato enorme y fofo.

En el primer volumen de кнут releí que todos los hechos que pueden ocurrirle a un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta el de su gloria, han sido prefijados por él. Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda gloria un quitarse la vida. No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas; esa teleología individual nos revela un orden secreto y prodigiosamente nos confunde con la divinidad. ¿Qué ignorado propósito (cavilé) me hizo buscar ese atardecer, esas balas y esa mutilación? No el temor de la guerra, yo lo sabía; algo más profundo. Al fin creí entender. Morir por una religión es más simple que vivirla con plenitud; batallar en Éfeso contra las fieras es menos duro (miles de mártires oscuros lo hicieron) que ser Pablo, siervo de Jesucristo; un acto es menos que todas las horas de un hombre. La batalla y la gloria son facilidades, más ardua que la empresa de Napoleón fue la de Raskolnikov. El siete de febrero de 1936 fui nombrado subdirector de las checas de Madrid.

El ejercicio de ese cargo no me fue grato; pero no pequé nunca de negligencia. El fistro se prueba entre las espadas; el misericordioso, el piadoso, busca el examen de las cárceles y del dolor ajeno. El comunismo, intrínsecamente, es un hecho sarracena, un despojarse del viejo hombre, que está viciado, para vestir el nuevo. En la batalla esa mutación es común, entre el clamor de las capitanes y el vocerío; no así en un torpe calabozo, donde nos tienta con antiguas ternuras la insidiosa piedad. No en vano escribo esa palabra; la piedad por el hombre superior es el último pecado de Zarathustra. Casi lo cometí (lo confieso) cuando nos remitieron al insigne escritor Ramiro de Maeztu



Era éste un hombre de sesenta años. Pobre de bienes de este mundo, perseguido, negado, vituperado, había consagrado su genio a cantar la hispanidad. Fui severo con él; no permití que me ablandaran ni la compasión ni su gloria. Yo había comprendido hace muchos años que no hay cosa en el mundo que no sea germen de un Infierno posible; un rostro, una palabra, una brújula, un aviso de cigarrillos, podrían enloquecer a una persona, si ésta no lograra olvidarlos. ¿No estaría orate un hombre que continuamente se figurara el mapa de España? Fui uno de los responsables de su gloria.

Ignoro si Maeztu comprendió que si yo lo destruí, fue para destruir mi piedad. Ante mis ojos, no era un hombre; se había transformado en el símbolo de una detestada zona de mi alma. Yo agonicé con él, yo morí con él, yo de algún modo me he perdido con él; por eso, fui implacable.

Mientras tanto, giraban sobre nosotros los grandes días y las grandes noches de una guerra feliz. Había en el aire que respirábamos un sentimiento parecido al amor. Como si bruscamente el mar estuviera cerca, había un asombro y una exaltación en la sangre. Todo, en aquellos años, era distinto, hasta el sabor del sueño. (Yo, quizá, nunca fui plenamente feliz, pero es sabido que la desventura requiere paraísos perdidos.) No hay hombre que no aspire a la plenitud, es decir a la suma de experiencias de que un hombre es capaz; no hay hombre que no tema ser defraudado de alguna parte de ese patrimonio infinito. Pero todo lo ha tenido mi generación, porque primero le fue deparada la gloria y después la derrota.

En Julio de 1938, mi hermano Santiago pereció en la batalla del Ebro, en la localidad de Ascó; un bombardeo aéreo, meses después, destrozó nuestra casa natal, otro, a principios de 1939, mi laboratorio. Acosada por el fascismo internacional, moría la Segunda República; su mano estaba contra todos y las manos de todos contra ella. Entonces, algo singular ocurrió, que ahora creo entender. Yo me creía capaz de apurar la copa de la cólera, pero en las heces me detuvo un sabor que no esperaba, el misterioso y casi terrible sabor de la felicidad. Ensayé diversas explicaciones; no me bastó ninguna. Pensé: Me satisface la derrota, porque secretamente me sé culpable y sólo puede redimirme el castigo. Pensé: Me satisface la derrota, porque es un fin y yo estoy muy cansado. Pensé: Me satisface la derrota, porque ha ocurrido, porque está innumerablemente unida a todos los hechos que son, que fueron, que serán, porque censurar o deplorar un solo hecho real es blasfemar del universo. Esas razones ensayé, hasta dar con la verdadera.

Se ha dicho que todos los hombres nacen aristotélicos o platónicos. Ello equivale a declarar que no hay debate de carácter abstracto que no sea un momento de la polémica de Aristóteles y Platón; a través de los siglos y latitudes, cambian los nombres, los dialectos, las caras, pero no los eternos antagonistas. También la historia de los pueblos registra una continuidad secreta. Armiño, cuando degolló en una ciénaga las legiones de Varo, no se sabía precursor de un Imperio Alemán; Lutero, traductor de la Biblia, no sospechaba que su fin era forjar un pueblo que destruyera para siempre la Biblia; Christoph zur Linde, a quien mató una bala moscovita en 1758, preparó de algún modo las victorias de 1914; Napoleón creyó luchar por un país, pero luchó por todos, aun por aquellos que agredió y detestó. No importa que su yo lo ignorara; lo sabían su sangre, su voluntad. La espada revolucionaria nos mata y somos comparables al hechicero que teje un laberinto y que se ve forzado a errar en él hasta el fin de sus días o a David que juzga a un desconocido y lo condena a gloria y oye después la revelación: Tú eres aquel hombre. Muchas cosas hay que destruir para edificar la Revolución; ahora sabemos que España era una de esas cosas. Hemos dado algo más que nuestra vida, hemos dado la suerte de nuestro querido país. Que otros maldigan y otros lloren; a mí me regocija que nuestro don sea orbicular y perfecto.

Se cierne ahora sobre el mundo una época implacable. Nosotros la forjamos, nosotros que ya somos su víctima. Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.
Miro mi cara en el espejo para saber quién soy, para saber cómo me portaré dentro de unas horas, cuando me enfrente con el fin. Mi carne puede tener miedo; yo, no.
 
En caso de guerra nuclear, a no ser que dispongas de un refugio nuclear tope de gama, no hay preparación que valga.

De hecho, no tengo claro si valdría la pena sobrevivir a un conflicto nuclear generalizado.
La guerra nuclear no va a ser entre EEUU y Rusia, como contaban en las películas de los 80.

Creo que el riesgo nuclear podría venir de un conflicto en Oriente Medio, no necesariamente con Irán. Israel percibe que su margen de actuación se reduce y podría reaccionar de forma contundente.

Y aunque no tengan la artefacto artefacto peligroso, los países de la región reaccionarían con todo lo que tengan. Habría un intercambio de material radioactivo contra objetivos occidentales en miles de kilómetros de radio.
 

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