La cuenta atrás de Sánchez: deuda, gasoil y fondos que se acaban
¿Convocará Pedro Sánchez elecciones anticipadas antes del verano? La hipótesis recorre el debate y, según quienes la defienden, la clave no tiene que ver con la política. Tiene que ver con la gasolina, con la deuda pública y con el fin de los fondos Next Generation. El argumento que expone uno de los participantes es sencillo: hoy el Gobierno todavía puede culpar a Donald Trump del precio del carburante, pero el margen se agota. Cuando estallen «las costuras» de la deuda pública y se apague el grifo europeo, ya no habrá a quién culpar.
¿Por qué se habla de elecciones anticipadas ahora?
Una de las tesis que se defienden sostiene que, si Sánchez quiere aferrarse al poder cuatro años más, tiene que darse prisa. Adelantar las elecciones a ya, antes de que el ciclo inversor cambie y antes de que los fondos Next Generation dejen de entrar. Esperar a verano sería entregarse a un escenario económico que, según esta lectura, hoy todavía disimula.
En contra pesa el argumento de quienes creen que no soltará el poder aunque arda el mundo. Y en medio, otro de los intervinientes sostiene que el detonante real no es económico sino judicial: que la decisión llegará cuando el Tribunal Constitucional resuelva el asunto de la ley de nietos.
El racionamiento de combustible, una hipótesis del debate
El foco energético ha entrado de lleno en el cálculo. Hay quien sostiene que en Navidad puede haber racionamiento de combustibles y cancelación masiva de vuelos. El razonamiento que exponen es que no hay diésel, hay poco refino y la gasificadora de Qatar no funcionará en años, con un 20% de la capacidad mundial de LNG destruida, según sus cálculos. Añaden un detalle que, según ellos, inquieta: los datos de reservas que se publicaban con regularidad —y que fijaban el colchón en torno a 100 días— llevan meses sin actualizarse.
Es una hipótesis, no un hecho. Pero el colchón de flota fantasma, dicen, ya se ha consumido.
Los números que no salen ni con todos los socios
La aritmética parlamentaria completa el cuadro: hay quien sostiene que los números ya no salen ni sumando a todos los socios. O se hace «una gorda» o toca irse. El calendario económico se estrecha y el político, también.
De momento, nadie ha convocado nada. Pero conviene recordar que los adelantos electorales, como las tormentas de verano, se anuncian con el cielo todavía despejado. Ya veremos quién acierta.