Italia unificada en el siglo XV: el bulo que circula por YouTube
Que una youtuber y la inteligencia artificial de Google sostengan que Italia intentó unificarse en el siglo XV y fracasó sería divertido si no fuera peligroso cuando la desinformación se viste de historia. La afirmación, que ha corrido como la pólvora en redes, choca de frente con lo que cualquier estudiante de secundaria conoce: la península itálica era en esa época un tablero de reinos, repúblicas y estados pontificios en constante pulso, pero sin proyecto unificador real.
La Paz de Lodi (1454) se cita a menudo como ejemplo de ese supuesto intento, pero basta rascar un poco: aquello fue un pacto de no agresión entre Milán, Venecia, Florencia, los Estados Pontificios y Nápoles para repartirse el pastel, no una declaración de unidad italiana. De hecho, poco después llegaron franceses, españoles y alemanes a disputarse el territorio. La unificación real no llegaría hasta el Risorgimento del siglo XIX.
¿Hubo italianos que soñaron con la unidad?
Sí, pero eran visionarios aislados. Maquiavelo, por ejemplo, añoraba un príncipe que expulsara a los «bárbaros ultramontanos» (franceses, españoles, imperiales) y unificara la península, entonces el territorio más desarrollado de Europa pero sometido a potencias extranjeras. Sin embargo, su deseo no pasó del papel: la mayoría de italianos estaban más preocupados por sus propios asuntos locales que por una idea abstracta llamada Italia.
Uno de los elementos que alimenta la confusión es el papel de la Corona de Aragón, que desde el siglo XIII controlaba el Reino de Nápoles y Sicilia a través de los valencianos. Pero eso no era «Italia unida», era el dominio de una monarquía extranjera sobre parte del territorio, similar a la presencia bizantina o normanda anterior.
La conclusión es clara: la unificación italiana en el siglo XV es un mito moderno, probablemente fruto de una lectura apresurada de la Paz de Lodi o de la idealización de figuras como Maquiavelo. Pero si la youtuber y la IA de Google lo dicen, igual tenemos que revisar los manuales de historia. O no.