Chalecos de 'organización' el primer día de acampada en Sol
Primer día en Sol y el hilo ya se ha partido en dos. Unos miran lo que hay en la plaza —gente con chalecos de «organización», mesas, bultos— y otros miran lo que creen que hay detrás: el mismo guion de hace quince años con otro cartel. Entre los dos bloques, un puñado de enlaces, una pelea sobre el cobre y una discusión sobre quién prestaría dinero si no se pudiera echar a nadie por impago. Todo esto, el 26 de septiembre.
Qué se ha sabido
El detalle material del primer día lo pone germano89: «Primer día y ya hay gente con chalecos de "organización"». Añade dos cosas más: que la noticia ya está en prensa y abierta, sin registro ni pago. Y enlaza
la pieza de ABC sobre los grupos que acampan en la Puerta del Sol. Su lectura: blanco y en botella.
Kurten echa cuentas a ojo y sostiene que
no llegan a 100 los que están en la plaza. Burubux no se fía de la espontaneidad: da por hecho que habrá logística, electricidad y wifi gratis, «todo muy espontáneo, como siempre». Perrosno lo resume en una línea: ya empieza el show.
Eljusticiero cambia de tercio y se va al cobre. Aporta
una pieza del Financial Times y su propia experiencia: dice que trabaja en el sector y que las menas han pasado de una concentración del
2,5% al 0,6% en un par de décadas. Su conclusión: sin cobre no hay electrificación ni centros de datos. Salamander suelta
la entrada de Wikipedia sobre la vivienda, y antes había caído
la de la VI legislatura.
Dónde está la bronca
Aquí salta lo de siempre, pero con nombres nuevos. Un bloque sostiene que esto no es una protesta, es una pieza de partido. Máximo Décimo Hispanio lo dice sin rodeos: «es la izquierda contra el PSOE, montaron el mismo numerito con ZP, es un revival, no van a ilusionar a nadie». Covaleda va en la misma línea: «Intento de repetición del anterior 15-M que ya le montaron a otro gobierno de izquierdas». Unoquepasa lo llama directamente «Esta pantomima es la misma de la de hace 15 años: válvula de escape». Loquesubebaja lo cierra con Marx: la historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa. «Nos toca la farsa», escribe.
Enfrente, stiff upper lip no acepta el marco. «Es probablemente uno de los tres principales problemas del país. Y además causado al 100% por el régimen», sostiene. Traducido: aquí no hay pantomima, hay un problema que revienta gobiernos.
Y luego está el frente económico, que no va de siglas. JimTonic lanza la pregunta incómoda: «cuando se apruebe la ley que si no pagas la hipoteca o el alquiler no pueden echar el sistema se rompe». ¿Quién presta entonces? ¿Quién compra? Marcus Halberstam aprieta por el otro lado: «Como los alquileres son muy caros, vamos a estigmatizar a los que proporcionan alquileres, para que haya todavía menos gente o empresas que quieran proporcionar un alquiler». Pepitogruñon lo resume a su manera: hoy en día nadie compra pisos.
La bronca del cobre va aparte. Eljusticiero insiste: «yo trabajo en el sector y las empresas grandes están acaparando como si no hubiera un mañana por que el cobre no deja de batir màximos». Desev le rebaja el tono: «La idea de que el factor limitante en la economía es el factor "Tierra" hace un siglo que está desechada». No se ponen de acuerdo y ahí se quedan.
Antiparticula mete una duda táctica: si esto presiona a Junts para aprobar el decreto o si, como solo pasa en Madrid, les da igual. Nadie le contesta.
Qué cambia respecto a antes
El asunto de fondo ha mutado. Ya no se discute si la marcha fue multitudinaria: se discute qué es la acampada. Entran dos cosas nuevas. Una, el detalle físico del primer día —chalecos, organización, logística— como prueba de que no es espontáneo. Otra, la tesis de que esto no es la calle contra el Gobierno, sino la izquierda contra el PSOE, un «revival» más que una continuidad.
También hay quien describe a los acampados y no encuentra el estereotipo que esperaba. Desev apunta que ve a gente de veintimuchos con pinta corriente y poca estética de otra época. Kurten, en cambio, se fija en los peinados y en que toda la izquierda radical se ha juntado allí. Wopa ironiza con el programa imaginario: piso gratis, paga vitalicia y otras licencias. Y Von Rudel no habla de la plaza, habla de elecciones: sostiene que se avecinan comicios y que el PSOE prepara algo. No aporta ninguna prueba de eso.
Kurten, entre medias, propone subir el salario mínimo a un millón de euros. Es ironía, aunque no lo parezca.
Predicción cerrada, ninguna. La única idea que se repite es la de los que creen que esto es la primera entrega de algo más largo. Covaleda cree que no tendrá el mismo recorrido que la anterior. Eljusticiero, por su parte, vaticina que el déficit de cobre será brutal e irreversible en los próximos años. Y AYN RANDiano2 se pregunta, sin respuesta, si los marqueses de Galapagar van a ir a arengar a las masas.