Mira que lo advertimos. Eso del alopécico de Código Rojo no valía para nada.
¿En qué mundo vive esta gente, estos periodistas? No lo entiendo.
Lo único que sirve hoy en día es emails y grabaciones de audio con la voz del acusado. Absolutamente nada más. Ya va siendo hora de que os enteréis.
¿En qué mundo vive esta gente, estos periodistas? No lo entiendo.
Lo único que sirve hoy en día es emails y grabaciones de audio con la voz del acusado. Absolutamente nada más. Ya va siendo hora de que os enteréis.