Vaya... pues qué mala suerte que te pique uno de estos bichos. No te mata pero te fastidia por unos días. Yo tuve una época donde me tocó trabajar en asentamientos militares en medio del campo. Cuando estuve por la zona Sur de España (sobre todo en el desierto de Almería), con lo que había que tener cuidado era con los alacranes.
Recuerdo que no me picó uno de milagro. Era verano y estaba en pantalones cortos sentado en el suelo en una sala de equipos. Debajo de mis piernas pasó un alacrán corriendo y se metió debajo de un rack. El susto que me llevé fue tremendo. Ya no es que me picara, sino que al estar en pantalones cortos se me podía haber metido por dentro y picarme en zonas sensibles. Recuerdo que el mal rollo no se me quitó en todo el verano. Ya no trabajé de la misma manera hasta que terminamos el proyecto.
Alacranes, moscas, garrapatas y ocasionalmente alguna tarántula... vaya tres meses que pasé...
😀