El IMSERSO abre 879.213 plazas y las agencias amanecen con colas
Abrir las plazas del IMSERSO es el único espectáculo donde la fe mueve montañas a las seis de la mañana. La campaña 2026/2027 pone en circulación 879.213 plazas con precios a partir de 50 euros, y las agencias de viajes de A Coruña, Málaga y Asturias amanecen con colas que doblan la esquina. No hay misterio teológico: hay demanda contenida, oferta tasada y un calendario que castiga al que llega tarde.
Colas desde las seis de la mañana y destinos que se agotan
El patrón se repite en cada apertura. En A Coruña la gente espera desde antes de que abran los comercios; en Málaga, muchos jubilados se quedan sin plaza en el destino que habían elegido. La consecuencia es doble: el viaje escala en la lista de prioridades del año y el que no madruga se queda mirando el catálogo ajeno. Ahorrar unas perrinas guapas, como resume la prensa asturiana, sale rentable; hacerlo sin cola, no.
Quién paga el viaje: subvención al pensionista y al hotel
El núcleo del asunto es económico, no turístico. Hay quien sostiene que el Estado no debería financiar ocio con dinero público ni de paso engrasar al sector hotelero, y quien responde que esa subvención es justo lo que evita cierres en temporada baja. Sobre la mesa está además el recargo aplicado en las dos últimas campañas, un sobrecoste que no parece haber llegado a mejorar el servicio en destino, según se argumenta, aunque no hay prueba que lo sostenga. Otra línea del intercambio culpa al colectivo jubilado de la crisis de vivienda, una tesis que no se acompaña de un solo dato. El debate derivó además hacia afirmaciones sobre vacunación y supuestas limpiezas estacionales que no cuentan con ningún respaldo.
La lógica invita a pensar que la presión sobre las agencias se repetirá en la próxima apertura. Apostar por cuánto aguanta el sistema sin recolocar el calendario o los precios es, a día de hoy, terreno de adivinación.