Países Bajos confirma la eutanasia de un menor: la pendiente resbaladiza se acelera
El gobierno neerlandés ha admitido que al menos un niño ha sido sometido a eutanasia, según informó el NL Times el 23 de junio de 2026. La confirmación llega mientras Canadá acaba de rechazar extender la eutanasia a personas con enfermedad mental exclusivamente, pero los Países Bajos ya han cruzado el umbral de los menores.
La noticia la ha dado Alex Schadenberg, director ejecutivo de la Coalición para la Prevención de la Eutanasia, quien denuncia que el protocolo de revisión es papel mojado: las recomendaciones del comité de evaluación se emiten después del fallecimiento, por lo que cualquier irregularidad detectada no devuelve la vida al niño. "Si la Fiscalía encuentra irregularidades, no importará, ya que el niño ha fallecido", ironiza Schadenberg.
El debate sobre la eutanasia infantil no es nuevo en los Países Bajos, pero esta es la primera vez que las autoridades confirman un caso concreto. La ley neerlandesa permite la eutanasia en menores de 12 a 16 años con consentimiento de los padres, y desde 2014 también en niños de 1 a 12 años bajo estrictas condiciones. Sin embargo, organizaciones provida y algunos sectores médicos advierten de que el control a posteriori no garantiza que no se cometan abusos.
Las reacciones políticas y sociales no se han hecho esperar. Mientras unos califican la medida de "consecuencia lógica de una cosmovisión nihilista", otros la tildan de "colectivismo que niega la libertad individual del menor". Un sector más escéptico duda de que un niño pueda pedir la muerte de forma autónoma y sugiere que el término "eutanasia" encubre otra realidad.
Lo que nadie discute es que el caso abre un precedente: si la eutanasia a menores se normaliza en los Países Bajos, el llamado "efecto pendiente resbaladiza" podría extenderse a otros países con legislaciones similares, como Bélgica o Luxemburgo.
Con estos mimbres, la pregunta no es si habrá más casos, sino cuántos faltan por confirmar.