Saxo Bank: la cuenta danesa sin IBAN que esquiva al Banco de España
Un banco danés, cubierto por el fondo de garantía de Dinamarca, sin IBAN propio para el cliente, sin retenciones en origen y con una plataforma de trading que sus defensores califican como la mejor del mercado. Así se presenta Saxo Bank a quien busca sacar sus ahorros de la
banca española sin renunciar a operar en bolsa. El primer ingreso debe hacerse por transferencia a una cuenta del banco en Londres, con el nombre del titular en el concepto; a partir de ahí, se puede recargar con tarjeta de crédito o débito y retirar solo por transferencia a una cuenta a nombre del mismo titular.
Qué es Saxo Bank y por qué se habla de él
Saxo Bank es una entidad danesa, no española, y Dinamarca no está en el euro. Eso significa que la cuenta no está sujeta a la normativa bancaria española ni al Fondo de Garantía de Depósitos español, sino al danés. La cuenta mínima era de 10.000 euros hace un año, aunque en el momento de la conversación se ofertaba por 2.000 euros. No da intereses porque no es una cuenta de ahorro, sino una cuenta para operar en bolsa: forex, futuros, acciones, CFDs y ETFs.
La apertura se puede hacer online en pocos días. Hay atención en castellano por email y teléfono, con número de Madrid, y responden rápido. Se pueden dar poderes al cónyuge. El primer ingreso ha de ser una transferencia a una cuenta del banco en Londres, pero luego se puede ingresar cualquier cantidad con tarjeta de crédito o débito, gratis. Con las tarjetas, la operación aparece como pendiente inmediatamente y al día siguiente hábil ya está disponible. Para sacar dinero, solo transferencia: no dan tarjetas. Son estrictos: destinatario y beneficiario han de ser la misma persona.
La cuenta no tiene IBAN: ¿cómo se declara?
Aquí está el punto que más dudas genera. Según la información recabada, la cuenta no tiene IBAN propio, sino un número INET que aparece dentro del área de cliente. Los ingresos se hacen a una cuenta general del banco a nombre del cliente, y para retirar se transfiere a cualquier cuenta a nombre del titular, incluida Andorra. No existe tarjeta de crédito ni ningún otro servicio bancario.
El Banco de España, consultado por un participante, respondió que este tipo de cuentas se declaran según la circular 2/2001 y que no se usa el documento DD1. La circular, en su apartado 1.3, establece que no tendrán que informar cuando se cumplan a la vez una serie de condiciones. La interpretación que se extrae de la conversación es que, al tratarse de una cuenta de valores, no es necesario declararla salvo que se superen los 6 millones de euros. Esa es la conclusión que se repite en varios mensajes, aunque no hay confirmación oficial más allá de la respuesta del BdE.
Retenciones, dividendos y fiscalidad
No hay retenciones en origen, según la experiencia de quienes tienen cuenta. Eso no significa que no haya que declarar las plusvalías: en cada declaración de la renta se deben declarar las ganancias o pérdidas patrimoniales, independientemente de que se saque el dinero o no. Otra cosa es que Hacienda tenga medios para saberlo si el contribuyente no lo declara.
En cuanto a los dividendos de acciones estadounidenses, la retención ha bajado. Antiguamente era del 30%, pero ahora Saxo Bank aplica automáticamente el formulario W8 BEN para clientes privados, de modo que solo se retiene un 15%. Es un detalle relevante para quien invierte en bolsa americana.
Comisiones: de la custodia gratuita al giro de 2013
Durante años, Saxo Bank no cobró comisión de custodia, depositaria ni mantenimiento, ni tampoco por retirada de fondos. Eso permitía tener el dinero parado sin coste. Un participante confirmó que desde enero de 2010 solo había operado en 2012 y no le habían cobrado nada en 2010 y 2011 por no mover el dinero.
Sin embargo, en enero de 2013 se recibió un correo anunciando cambios: a partir del 1 de febrero de 2013 se aplicaría una comisión de custodia del 0,28% anual para acciones y del 0,20% para bonos, con impuestos incluidos, para cuentas con poca o ninguna actividad. Las cuentas con cinco o más operaciones al mes seguirían sin pagar custodia por acciones. La comisión se calcularía diariamente sobre el valor de cierre y se cobraría mensualmente. La reacción fue inmediata: algunos clientes empezaron a retirar fondos. Uno de ellos llegó a dejar la cuenta a cero y recibió una llamada del banco preguntando por qué no había operado. Semanas después, se confirmó que Saxo Bank ya no cobraría custodia. El episodio dejó un poso de desconfianza.
La plataforma: buena fama, errores reales
La plataforma de Saxo Bank tiene partidarios y detractores. Hay quien la considera la mejor del mercado, con versión web, programa instalable solo para Windows y apps para iPhone y Android. Pero no todos están contentos: un cliente con cuenta desde hacía unos meses describía errores más que aceptables y decía que no le gustaba, aunque admitía que para quien no haga intradía no supone un problema.
Hay testimonios de fallos técnicos: stops no ejecutados, órdenes tiradas para atrás y errores extraños que han hecho perder dinero a gente con experiencia. No se trata de una estafa, pero la complejidad de la plataforma y sus bugs pueden jugar malas pasadas a quien solo quiere usar la cuenta como ahorro o comprar algún ETF.
Apalancamiento, divisas y el franco suizo
Para operar en forex, Saxo Bank trabaja con un apalancamiento de 100:1, lo que no permite elegir un ratio más bajo para mantener posiciones largas sin que la volatilidad las cierre. Es una limitación para quien quiere operar con menos riesgo. En cuanto a las divisas de la cuenta, si se tienen menos de 100.000 euros hay que elegir la moneda en el momento de abrirla; si no se quiere en euros, la conversión es spot más un 0,05%. Las subcuentas con divisas variadas solo se permiten a partir de 100.000 euros.
El franco suizo aparece en la conversación como refugio. El Banco Nacional Suizo fijó un tipo mínimo de 1,20 francos por euro y se comprometió a defenderlo con intervenciones. La discusión gira en torno a si el franco está artificialmente débil y qué pasaría si el banco central dejara de intervenir. La conclusión que se extrae es que, si solo se puede elegir entre euros, dólares o francos, el franco suizo es la opción menos mala, aunque depende de que el banco central mantenga el suelo.
Retiradas problemáticas y atención al cliente
La atención al cliente es rápida y en castellano, pero no siempre resuelve. Un participante ordenó una transferencia de 9.955 dólares el 8 de enero y, a día de hoy, no había recibido el dinero en la otra cuenta, aunque ya se lo habían descontado en Saxo Bank. Solo obtuvo un número de incidencia y la promesa de que le contestarían. Otros, en cambio, han retirado dinero varias veces a ING sin problemas.
El banco también llama cuando detecta inactividad, como ocurrió con un cliente que dejó la cuenta a cero. Es una práctica que puede interpretarse como seguimiento comercial o como control, según se mire.
La cuenta de Saxo Bank no es una cuenta corriente al uso. No tiene IBAN, no da intereses, no tiene tarjeta y obliga a operar o al menos a mantener el dinero en una plataforma de trading. Para quien busca un refugio fuera de la banca española, la combinación de fondo de garantía danés, ausencia de retenciones y flexibilidad para retirar a cualquier cuenta a nombre del titular resulta atractiva. Pero la falta de IBAN, los errores de la plataforma y el episodio de las comisiones de custodia de 2013 dejan claro que no es un producto para dormir tranquilo.