El evangelio de hoy: Belén Efratá, el gozo que desborda
Hoy, 8 de septiembre, la Iglesia celebra la Natividad de la Virgen María. En muchos pueblos de España, las fiestas patronales se ponen de manifiesto con misas y procesiones, dedicadas a un sinnúmero de advocaciones marianas. Pero la liturgia de este martes no se centra en María, sino en una profecía que apunta a Belén.
La profecía de Miqueas: Belén Efratá
La primera lectura, tomada de la profecía de Miqueas, anuncia que de Belén Efratá, «pequeña entre los clanes de Judá», saldrá el que ha de gobernar Israel. El texto destaca que sus orígenes son de antaño, de tiempos inmemoriales. Es una promesa de paz: «Él mismo será la paz». El salmo responsorial, «Desbordo de gozo con el Señor», se apropia de esa confianza en la misericordia divina.
San José, el justo que sueña
El Evangelio según San Mateo introduce la figura de San José, el justo, que recibe en sueños la confirmación de que el niño es el Salvador. La devoción popular del «San José dormido» ha crecido en los últimos años: se representa al santo en el momento en que el ángel le habla, y muchos fieles le confían sus intenciones. La homilía del padre Santiago Martín, franciscano, subraya que este gozo solo nace de la fe. Además, la tradición invita a rezar la Coronilla de la Divina Misericordia a las 15:00, la hora de la misericordia.
Y mientras media España celebra las fiestas de la Virgen, el evangelio de hoy invita a mirar al justo José que, dormido, escuchó la voz de Dios. Desbordar de gozo con el Señor es un gesto de confianza, no un acto de nostalgia.