Religión: Santo evangelio de hoy. Lunes, 2 de noviembre, "El Señor es mi luz y mi salvación" ********************************************Sto.Rosario a las 22.00

Santo evangelio de hoy. Lunes, 2 de noviembre, "El Señor es mi luz y mi salvación" ********************************************Sto.Rosario a las 22.00
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

Las lecturas del 2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos, giran en torno a la esperanza ante la muerte: el libro de la Sabiduría afirma que el justo descansa aunque muera joven, y el Evangelio de Juan recoge el «no se turbe vuestro corazón» de Jesús. La reflexión dominica insiste en que la fe es el camino para mantener la calma.

Leer el resumen completo →

Las lecturas del 2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos, giran en torno a la esperanza ante la muerte: el libro de la Sabiduría afirma que el justo descansa aunque muera joven, y el Evangelio de Juan recoge el «no se turbe vuestro corazón» de Jesús. La reflexión dominica insiste en que la fe es el camino para mantener la calma.

El 2 de noviembre la Iglesia católica celebra la conmemoración de todos los fieles difuntos. Las lecturas de ese día no hablan de otra cosa: de la muerte, sí, pero sobre todo de lo que viene después. El libro de la Sabiduría abre la jornada con una idea que incomoda a cualquier lógica humana: «El justo, aunque muera prematuramente, tendrá descanso». No se mide la vida por los años, dice el texto, sino por la prudencia y la integridad. Una vejez venerable no son los muchos días.

El salmo 26 pone el resto: «El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?». La segunda lectura, de la carta a los Romanos, añade el argumento teológico: la esperanza no defrauda porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones. Y el Evangelio de Juan recoge el momento en que Jesús, antes de su pasión, pide a los discípulos que no se turben. «Yo soy el camino y la verdad y la vida», responde a Tomás cuando este pregunta cómo saber el camino.

Sabiduría 4,7-15: la muerte temprana no es un castigo

El texto del libro de la Sabiduría, escrito en griego probablemente en Alejandría en el siglo I antes de Cristo, aborda una de las preguntas más antiguas: por qué muere gente buena antes de tiempo. La respuesta que ofrece no es la del castigo. Al contrario. «Agradó a Dios y Dios lo amó, vivía entre pecadores y Dios se lo llevó», dice el pasaje. La muerte prematura se presenta como una protección, no como una condena: «Lo arrebató para que la maldad no pervirtiese su inteligencia».

La reflexión de Fray Vito T. Gómez García, dominico del convento de Nuestro Padre Santo Domingo en Torrente (Valencia), incide en esa idea. Señala que la peregrinación terrena se mide por una vida sin tacha, no por la cantidad de años. «Maduró en poco tiempo, cumplió muchos años», recoge el texto bíblico. La gracia y la misericordia, concluye el pasaje, son para los elegidos y la protección para sus devotos.

Ese planteamiento choca de frente con la forma en que solemos medir las cosas. Un economista diría que el tiempo es el recurso escaso por excelencia. La Sabiduría responde que el recurso escaso es la integridad. Y que a veces se gasta antes de lo que quisiéramos.

El salmo 26 y la petición que lo resume todo

«Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida». El salmo 26 condensa en esa frase toda la espiritualidad del día. No pide salud, ni riqueza, ni años. Pide habitar. Gozar de la dulzura del Señor, contemplar su templo. El estribillo insiste: «El Señor es mi luz y mi salvación».

La segunda parte del salmo cambia de tono. «Escúchame, Señor, que te llamo; ten piedad, respóndeme». Hay súplica, hay urgencia. «Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro». Y termina con una exhortación que se repite dos veces: «Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor». La valentía, aquí, no es la del guerrero. Es la del que espera.

La liturgia del 2 de noviembre coloca ese salmo justo después de la lectura de la Sabiduría. El efecto es deliberado. Primero la constatación de que la muerte existe y no siempre respeta los cálculos humanos. Después, la respuesta: la confianza en que hay algo más. La esperanza, en el lenguaje bíblico, no es optimismo. Es una virtud teologal, algo que se recibe, no que se fabrica.

Romanos 5,5-11: la esperanza no defrauda

La carta a los Romanos es el texto más sistemático de Pablo de Tarso. En el pasaje que se lee el 2 de noviembre, el apóstol construye un argumento en cadena. «La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado». De ahí pasa a la prueba de ese amor: «Cuando nosotros estábamos aún sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos».

El razonamiento de Pablo tiene una lógica que él mismo subraya. Apenas alguien muere por un justo, admite. Por una persona buena, tal vez alguien se atrevería. Pero Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Ese es el núcleo del argumento: el amor de Dios no espera a que seamos dignos. Nos precede.

La reflexión dominica lo formula así: «La mayor prueba del amor que Dios tiene hacia las criaturas hechas a su imagen y semejanza es la muerte y resurrección de Jesucristo». Con ambos misterios, añade, se abrió la muerte de los justos a la vida conectada definitivamente con Dios. Pablo cierra el pasaje con una nota de alegría: «Nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación».

Juan 14,1-6: «No se turbe vuestro corazón»

El Evangelio de Juan sitúa estas palabras en la última cena. Jesús acaba de anunciar su marcha y los discípulos están desconcertados. La primera frase es una orden serena: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí». Después viene la promesa: «En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar».

Tomás interviene con la pregunta que cualquiera haría: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». La respuesta de Jesús es una de las declaraciones más citadas del Nuevo Testamento: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí». La reflexión de Fray Vito T. Gómez García titula precisamente su comentario con la exhortación del Evangelio: «No perdáis la calma».

El dominico describe esa calma como «la tranquilidad operante, la paz conquistada diariamente, el sosiego y la serenidad». Y señala el camino para conseguirla: la fe recibida como un regalo, apreciada, cultivada con esmero, profundizada con el conocimiento de lo revelado. Una fe que, dice, ha de estar incorporada a lo más hondo del ser y profesada en el exterior, en circunstancias fáciles y penosas, en medio de aceptaciones, de indiferencias y rechazos.

La celebración del 2 de noviembre no se limita a los difuntos propios. La reflexión dominica menciona también la oración por quienes provocaron muertes, incluidos homicidios por odio, venganza, robos, guerras y ambiciones. «Dios perdona a quien, arrepentido de verdad, se confiesa culpable», sostiene el texto. Pero añade que, borrada la culpa, permanece la pena, y que esa pena puede aliviarse mediante la oración por los demás.

Lo que queda de la jornada

Las lecturas del 2 de noviembre no prometen respuestas fáciles. La Sabiduría no explica por qué muere la gente buena; dice que su descanso está asegurado. El salmo no elimina el miedo; pide esperar con valentía. Pablo no niega la muerte; afirma que el amor de Dios llegó antes. Y Jesús no da un mapa del más allá; se ofrece a sí mismo como camino.

La reflexión de los dominicos cierra con una imagen que resume el día. Habla de personas que, armadas de su fe, no se echaron atrás ni se dejaron derrumbar por la enfermedad, sino que mantuvieron su vida con gratitud. Otras eligieron morir para alumbrar una vida. Otras, impedidas para el trabajo, se entregaron a la oración. La oración por los difuntos, viene a decir, es el acto de caridad más sublime que cabe: hablar por quienes ya no pueden hacerlo.

Quien lea el Evangelio del 2 de noviembre sin más contexto encontrará una frase que se repite en funerales y en momentos de duelo: «No se turbe vuestro corazón». La liturgia la coloca ahí a propósito. No para negar el dolor, sino para decir que el dolor no es la última palabra. La esperanza cristiana, en el lenguaje de Pablo, no defrauda. Es una afirmación fuerte, y el texto no la suaviza.

Datos clave
  • El 2 de noviembre la Iglesia católica celebra la conmemoración de todos los fieles difuntos, con lecturas de Sabiduría 4,7-15, el salmo 26, Romanos 5,5-11 y Juan 14,1-6.
  • El libro de la Sabiduría sostiene que «el justo, aunque muera prematuramente, tendrá descanso» y que la vejez no se mide por el número de años.
  • El salmo 26 repite como estribillo «El Señor es mi luz y mi salvación» y exhorta dos veces a esperar en el Señor con valentía.
  • En Romanos 5,5-11, Pablo de Tarso afirma que «la esperanza no defrauda» y que Cristo murió por los pecadores cuando aún estaban sin fuerza.
  • El Evangelio de Juan 14,1-6 recoge el «no se turbe vuestro corazón» y la respuesta de Jesús a Tomás: «Yo soy el camino y la verdad y la vida».
Vídeos
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

rafabogado

Será en Octubre
Desde
20 May 2012
Mensajes
23.030
Fruta
180.595
Lugar
a donde Dios me lleva

A continuación, el Evangelio de hoy lunes y las lecturas:

“ No perdáis la calma ”

Primera lectura​

Lectura del libro de la Sabiduría 4, 7-15​


El justo, aunque muera prematuramente,
tendrá descanso.

Una vejez venerable no son los muchos días,
ni se mide por el número de años,
pues las canas del hombre son la prudencia
y la edad avanzada, una vida intachable.

Agradó a Dios y Dios lo amó,
vivía entre pecadores y Dios se lo llevó.
Lo arrebató para que la maldad
no pervirtiera su inteligencia,
ni la perfidia sedujera su alma.

Pues la fascinación del mal oscurece el bien
y el vértigo de la pasión
pervierte una mente sin malicia.

Maduró en poco tiempo, cumplió muchos años.
Como su vida era grata a Dios,
se apresuró a sacarlo de la maldad.

La gente lo ve y no lo comprende,
ni les cabe esto en la cabeza:
la gracia y la misericordia son para sus elegidos
y la protección para sus devotos.

Salmo de hoy​

Salmo 26, 1. 4. 7. 8b. 9a. 13-14 R/. El Señor es mi luz y mi salvación​


El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.

Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro. R/.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el señor. R/.

Segunda lectura​

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 5-11​


Hermanos:

La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado.

En efecto, cuando nosotros estábamos aún sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; ciertamente, apenas habrá quien muera por un justo; por una persona buena tal vez se atrevería alguien a morir; pues bien: Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvados del castigo!

Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la gloria de su Descendiente, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvados por su vida!

Y no solo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.

Evangelio del día​

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6​


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. en la casa de mi Padre hay muchas sarracena; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomas le dice:

«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».

Jesús le responde:

«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

---

Bonus: Añado los comentarios de los dominicos con el Evangelio anterior, así como los del padre Pedro Brassesco, en YT. Para quien prefiera las reflexiones por escrito, las dejo a continuación, de Fray Vito T. Gómez García O.P., del Convento de Ntro. Padre Sto. Domingo (Torrente, Valencia).



Reflexión del Evangelio de hoy​

“Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida”​

Por su condición racional y volitiva de la que el hombre está dotado, se abre a la esperanza y consecución de unos valores que superan los puramente temporales y, en consecuencia, caducos. No se sacia uno alcanzando las metas que se acaban dentro de los linderos de la tierra, ni aun en el entero cosmos al que se abre de panera especial la civilización actual. Es evidente que, con solo la inteligencia, no puede descubrirse todo aquello a lo que tienden los deseos humanos, aunque se hallen muy recortados. La celebración del día consagrado a orar por los fieles difuntos es una buena oportunidad para dejarse iluminar por la fe y robustecer la esperanza, entrando en comunión con tantos familiares, bienhechores, amigos y, en definitiva, hermanos por la condición sarracena, que han logrado ya o están vías de conseguir la plenitud de sus aspiraciones.

Cierto que la revelación divina contenida en la Escritura y proclamados en esta jornada, esclarecen lo más profundo de la mente y serenan elevados anhelos. Así pues, no porque alguien cumpla solo pocos años se verá privado de la glorificación reservada a los justos. La peregrinación terrena se mide por una vida sin tacha, entregada al servicio de Dios y de los semejantes, colocándose sobre las alas de la providencia. Madurando en pocos años puede llenarse mucho tiempo para acceder a la eternidad con una gran capacidad para lo divino que se entrega sin reservas. La gracia y la misericordia son para los que eligen al Señor como su luz y salvación, porque preferidos por Dios somos todos. La espera y perseverancia en el bien lleva al país de la vida.

“Cristo murió por los impíos”​

Con un acto libre de la mente y del corazón, con que se desconectaron los humanos de su Creador, entró el pecado, la contaminación de lo creado y la gloria en la estirpe que nos es común. Pero Dios, hecho hombre en la persona divina de Jesucristo, murió por los pecadores que, aunque con fuerzas para llenar sobradamente su recorrido por el mundo, se cerraron el camino hacia la trascendencia que les llama. La mayor prueba del amor que Dios tiene hacia las criaturas hechas a su imagen y semejanza es la gloria y resurrección de Jesucristo. Con ambos misterios impensables, se abrió la gloria de los justos a la vida conectada definitivamente con Dios. Por Jesús hemos recibido la reconciliación.

“No perdáis la calma”​

Una exhortación para todos los que peregrinamos en este «hoy de salvación» se resume en el no perder la calma, la tranquilidad operante, la paz conquistada diariamente, el sosiego y la serenidad. Es el Maestro quien, con toda sabiduría, nos indica en el Evangelio la senda para conseguir tal objetivo. La vereda no es otra que la de la fe, recibida como un regalo, apreciada, cultivada con esmero, profundizada con el conocimiento de lo revelado por Dios, que no se equivoca y jamás engaña. Esta creencia ha de estar incorporada a lo más hondo del ser, profesada en el exterior, en circunstancias fáciles y penosas, en medio de aceptaciones, de indiferencias y rechazos.

En este día de plegaria ferviente en favor de los fieles difuntos necesitados, puede resultar muy útil traer a la memoria a personas que, por una razón u otra, hemos conocido. Individuos que, armados de su fe, no se han echado atrás, ni se han dejado derrumbar por la enfermedad, sino que han mantenido su vida con gratitud, aprovechándola con valentía y solidaridad para con los necesitados de valores; otros han preferido morir con tal de alumbrar una vida que siempre es asistida por la providencia; otros, impedidos para los trabajos, se han entregado a la oración ante el sagrario, mientras intentaban sofocar las llamas en una casa vecina a la suya; tantos otros, llegados a situaciones de martirio, eligieron morir de cara a los verdugos para bendecirlos.

Nuestra oración es válida también para los que provocaron gloria, aun de sus descendientes no nacidos, de sus padres ancianos y desvalidos, de cualquier homicidio por motivo de repruebo, venganza, robos, guerras y ambiciones. Hasta el punto final de sus desenlaces tuvieron semejantes desdichados el rostro de Dios junto a ellos, suplicándoles el arrepentimiento, la retractación y la conversión. Dios perdona a quien, arrepentido de verdad, se confiesa culpable. Pero, borrada la culpa, permanece la pena que, en nuestras manos, está aliviarla mediante el acto más sublime de caridad, cual es la oración por semejantes descendientes de Dios y hermanos nuestros.

Fuente: No perdáis la calma


Y porque has resucitado, te damos las gracias. Contigo seremos invencibles. Contigo, llamados a la Vida.

(imagen visible para usuarios registrados)
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» (Salmo 90)
 
Santoral del día:



Cita a los habituales y a los que lo piden (si hay más interesados, los iré incluyendo, y si alguno quiere salir, lo excluyo):

@Descendientedesantiago @Sky King @Sr. Chinarro @Q__ @CommiePig @treblinca @Nosenadanunca @Harrison Ford @Skywalker22 @Turismundo @medion_no @wopa @Tio_Serio @Jahco81 @Vulcan86 @BGA @Matriz_81 @Landismo @Effetá @Clodoveo @Diamond City @Euler @Alia del Cuchillo @Vegeto1989 @Cipotecon @Kabraloka @Storico @BlueOrange @Winternet @Putler @Viridia @Ricohombre @Libre Libre Quiero Ser @Don Juan de Austria @bit @Vicus @Carlos2001 @Sapere_Aude @Maddie @kronopio @Chorche @LostSouls @fennando @Sardónica @Austerlitz @Skylar @Dupla @Ivar_Gilde @Cotgrave @jlf73 @Zelofan @noticiesiprofecies @Tubiegah @Pseudoalfa @pgongan @JDD @monard @lagintoinc @Omegatron @Arrepentido Evangelizador @Mateo77 @Hastael2020nada @guillotinator @Padre Pio @Axsom @Carlos Sanlúcar @eh........ @Punitivum @mudj @Chispeante @MAESE PELMA @MrDanger @Exelom @Barahora @llaveenmano @Biluao @CANCERVERO @EL FABRIQUILLA @Acebo-Tejo @aspid @Funcional @vlaanderen2017 @Heráclito de Éfeso @Alvaro_c @Perseokostra @Vibrador letal @Lux Mundi @Neton86 @Cosme Oriol @GatoAzul @Charlie Manson Guevara @boyra @antert @Nagare1999 @bladu @Becarista @fluffy @lapetus @Esse est deus @Vivoenalemania @machote hispano @Mariano Aurelio @AEM @revisa esos digitos @Cave canum @Evil_ @Mijuanro @Mis Alaska @murti-bing @Mazaldeck @laresial @sanmanelo @ApartapeloS @clemenzzza @Barracuda @deportista @AHTNUKIAV @elmegaduque @Calahan @Xanadú @Escalable @Eulalia @radonezh @Preperino @Fausto1880 @Carpulux @gusiluz @Ranheim @1911 @daesrd @el_maico @Psyk0killer @Perro ingenieros @elgatochimpliflinguir @BigJoe @THE KING OF SWING @rudeboy @Manufacturer @Tiresias @species8472 @[IΞI] @rmacnamara @Turbomax @Taniyama @Sofatrabajo @Boaz @Taxi_Driver @descendiente @Pivi06 @CaboPalomeque @11kjuan @Capeto @elbaranda @tixel @PADRINO82 @Cocotxo @ray merryman @elviejo @Dadaria @Sub Lumine Dei @akira74 @Don Pelayo @ppd @Guaguei @Pabloom @Scardanelli @daniguzmán @Archimanguina @BeastMaker @kerowsky1972 @lamoffj @Alec Trevelyan @Nefersen @Profesor.Poopsnagle @Mandingo100 @chicomajo @Warburg @Arboleda @klausmaria @Lumpen @zypion @Adhoc @Passenger @Ortegal @pa5el @Alcazar @Mosquito Tigre @Vlad_Empalador @Leopoldo @Ganndalf @Montgomery91 @Glaucón @XicoRaro @Vardian @Charito Pérez @EXREMERO @Concursante @Mrs Flowers @Azog el Profanador @astroman @OberOst @Algas @R. P. Feynman @ForeignMatter @aniceto @mcflanagan @Ranheim @CliffUnger2 @SuperHeroína @chicomajo @Kolbe @Jesús lo profetizó @El Mercader @Smoker @envidia @M.Karl @Arkaku-txo @Ratona001 @Yomimo @4pesetas @Stelio Kontos @RubenII @kozioł @Ganndalf @tomodachi @Bulldozerbass @Triste_figura @Joe Pesci @Dolan25 @Mgsolid @paria1990 @bubbler @CNI @Charole @dcisneros @Ricky Funerales @Raedero @Pepito of the palotes @V. R. N @El Culebro @BaronRojo @Mazaldeck @M0N1C4 @colpri @Ulisses @Jomach @Me_opongo @Individuo soberano @Baubens2 @Amstrad @seven up @Perrosachez @alma orante @waukegan @IRbO @Descolonización de España @Salvado_por_los_pelos @LoQueNoCuentan @Johnny Mnemonic @cenutrio @vico @elchicho47 @Comodoro @potitos @dabrute 2.0 @Dinusuario @drusbi @nadaesloqueparece @Axsom @Andrés Hurtado @Kantabron @El Draculaso @pumuky @Partidario del Empirismo @@Durruty @Eps! @EL INTERVENTOR @Pepeprisas @Ming I @Rustin @Burbruxista @Arouetvoltaire @Vde @Harrymorgan @La_Biblia @CuiBono @Kiskilloso XXI @Manteka @IRbO @Abeja Maya @**amadeus** @elKaiser @wysiwyg @NewTroll @Reaccionario @Azorado @JKL-2 @PIRLO @Grekox @kabeljau @feps @r4nd0m @Warrior @Plutonio @vurvujo @Drumont @TOROBLANCO @Xenofon @Trinitaria @canoista inexperto @Tareq Aziz @Pat Garrett @Latin @Fortuna @Kiskilloso XXI @Hange Zoë @Lisionak @W8m @Zanahorio el Masaje @Mindszenty @ladina @Chesterfield @EQLucky @Sacro Imperio @Tmaz @Taniyama @Arikitu @ieeehhspartaco @Don_Quijote @Covadonga @astur_burbuja @wgmi @Malamute @Pdroman @navajitaplatea @Sacro Imperio @TemplARIO 777 @FOYETE @kabeljau @Cruzado penitente @morritos perfectitos @warlok @alionteriona @alionteriona @realisŧa @1911 @imaginARIO @Trófimo @Nanaki13 @Gracita2 @Leilamei @Führer @Constantino Romero @n_flamel @León Hispano @vlaanderen2017 @Elkin @claraval @Radhei @

---

Contenidos más cómodos, accesibles y descargables.

(adjunto visible para usuarios registrados)
 
Homilía (padre Santiago Martín, Franciscanos de María):

[...]

---

Por petición popular, incorporo los enlaces del Santo Evangelio del día anterior:


---

Coronilla de la Divina Misericordia
LO IDEAL ES REZAR LA CORONILLA A LAS 15 HORAS
Porque es la hora de la Misericordia y la hora en que Jesús dio su vida por nosotros

 
APOTEGMAS de los Padres del Desierto
(ἀποφθέγματα τῶν ἁγίων γερόντων)
Colección Alfabética

(imagen visible para usuarios registrados)
Libro en línea: surco.org
Compiladas por el jesuíta Heribert Rosweyde (s.XVII). Traducción francesa por Guy, Regnault y los monjes de Solesmes.
​
(mensaje citado en revisión)
 

Estadísticas del foro

Temas
2.062.036
Mensajes
58.521.722
Miembros
191.121
Último miembro
Lowprofile

El blog de burbuja.info

-
-
Volver