Sánchez reconoce que menos inmi gración es igual a más seguridad y vivienda barata
La afirmación, lanzada por el presidente en un acto de partido, ha encendido el debate: «La comunidad autónoma con menor porcentaje de población forastero es también la más segura y la que tiene la vivienda más asequible». Sin nombrar regiones, los datos del INE apuntan a Extremadura como candidata, con una tasa de inmi gración del 4% –la más baja de España– y precios de vivienda que rondan los 800 €/m², frente a los 3.000 €/m² de Madrid o Barcelona.
Los defensores del presidente ven una correlación lógica: menos presión demográfica, menos delincuencia y oferta de vivienda más holgada. Los críticos, en cambio, recuerdan que la causalidad no es automática y que factores como la renta per cápita o la inversión pública pesan más. «If (inmigracion.min()) { seguridad.max(); vivienda.precio.min() }», ironiza un usuario en las redes, resumiendo el argumento en una línea de código.
Lo que nadie discute es que el precio de la vivienda en Extremadura es un 40% inferior a la media nacional, y que la tasa de incivil, según el último Balance de Incivil, es un 30% menor. La cuestión es si la inmi gración es la variable clave o solo una coincidencia estadística. El Gobierno, mientras tanto, prepara un plan para redistribuir forasteros desde las zonas con mayor concentración hacia áreas como Extremadura, lo que reabre el debate sobre el impacto en seguridad y mercado inmobiliario.
Con estos mimbres, la afirmación de Sánchez no es un bulo, pero sí una simplificación que ignora múltiples variables. El dato que descoloca: Extremadura tiene el paro más alto de España (18%) y la renta más baja (18.500 €/año), lo que sugiere que la economía local, más que la inmi gración, explica la asequibilidad de la vivienda.