El Mundo destapa los pagos del petróleo venezolano a Zapatero y el PSOE
Pedro Sánchez no acudirá a los Sanfermines. La agenda presidencial se ha despejado justo cuando El Mundo revela los entresijos de una operación que vincula al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y al PSOE con pagos del chavismo a través del empresario Víctor de Aldama. Según la documentación a la que ha tenido acceso el diario, Aldama habría recibido 300.000 euros del empresario venezolano Raúl Flores, presuntamente a cuenta de una operación para financiar al PSOE con crudo venezolano. La transferencia, realizada por la empresa Apamate, se produjo 17 días antes del polémico viaje de Delcy Rodríguez a España. En su declaración secreta ante el juez, Aldama habría admitido el cobro y lo habría ligado al cupo de petróleo que, según su versión, le entregó Delcy. Meses después, el propio Flores habría pagado 145.200 euros al «Grupo Zapatero» a través de la sociedad Análisis Relevante.
El silencio de Sánchez en plena tormenta
Mientras el PSOE guarda silencio, la ausencia de Sánchez en Pamplona se interpreta como un intento de esquivar la presión informativa. Desde el partido aseguran que la agenda es la agenda, pero el timing es difícil de ignorar: justo cuando el caso adquiere dimensión judicial con la declaración secreta de Aldama, el presidente opta por no exponerse.
¿Para qué quería Zapatero el dinero?
Las especulaciones sobre el destino de esos fondos se multiplican. Mientras algunos apuntan a que el expresidente actuaba como recaudador para el partido, otros señalan posibles fines personales. Lo cierto es que, a diferencia de otros implicados en causas similares —como Zaplana o Ábalos—, la motivación de Zapatero no resulta evidente. Ni lujos ostentosos ni un tren de vida por encima de lo normal. La pregunta sobre el destino de ese dinero sigue abierta.
La oposición ya ha reaccionado: «Con esto, Sánchez debería dimitir», repetían en las redes. Pero la historia reciente demuestra que la vara de medir de la política española es elástica. Cuando en Reino Unido un primer ministro dimite por un escándalo menor, aquí se resisten a soltar el poder. La expectativa de que esto tumbé a Sánchez es, cuanto menos, dudosa.
Las próximas semanas serán clave para saber si la investigación judicial confirma los pagos y su destino. Por ahora, el único hecho seguro es que el rastro del petróleo venezolano llega hasta la cúpula socialista. Y que Sánchez prefiere no estar en primera línea cuando el foco se enciende.