No, si ya vimos cómo se las ingenia el PSOE para acabar con el fracaso escolar. Bueno, con las cifras del fracaso escolar. 15-Septiembre-2007 HAY QUE AGRADECER A ESTE GOBIERNO que haya acabado con el fracaso escolar. Hala, hala, palante, palante. Pal curso siguiente. Efectivamente, nuestro gobierno no solo ha elevado el nivel cultural de los estudios en la enseñanza pública sustituyendo un idioma por otro en las comunidades autónomas, huy perdón, quise decir nacionalidades del Estado español, antes Estepaís, antaño España, incluso añadiendo una asignatura nueva, sino que, sin haber tenido que sacar a sus propios descendientes de la enseñanza privada para que subiera la media, nuestros líderes han sabido acabar así, de un plumazo, con el fracaso escolar. Pero no solo han acabado con el fracaso escolar, sino que también han sabido quitar todos los "puntos zainos" que ensombrecían las carreteras en época del Aznar ése. Vaya, que merced a la hábil gestión de nuestra Ministra de Fomentos e Infraestructuras Variadas se han eliminado todos, toditos, todos, los "puntos zainos" ésos que consentía, y puede que fomentara, la administración aznarista. Vaya, que no han dejado ni uno. Ahora son, como dice la señá ministra: PCA (sic.) (puntos de concentración de accidentes). Se los juro oiga. Ya está. Hala. Fíjate tú qué fácil y qué sencillo es acabar con los problemas, hasta con los de matemáticas, cuando gobierna la izquierda con cabeza y no la derecha cabezona. ¡Pa que luego digan que es la mano […]!, y todo en menos de una legislatura. ¿Ésto?. Esto sí que es eficacia y no la de Aznar. Algunos pensarán que éstas cosas en lugar de ser un acierto del gobierno actual, lo que hacen es poner de manifiesto la falta de imaginación del anterior. La de ustedes, pues no sé. En 30 años 5 sistemas de enseñanza, hermoso mío, y si te llaman a ti seguro que nos diseñas otro nuevo sistema de enseñanza para añadir a la colección, o para darte pisto tú. Mira, en la Polonia del Jaruzelsky lo que se hacía con los niños que suspendían por vaguear era hacer que repitieran, pero no en el aula donde están los niños normales sino, ya que no pueden con el curso y han de repetir, en el aula donde están los que van más justos y donde te puedes encontrar a la Infanta Elena a nada que te descuides majette, y por honrilla o por el qué dirán o por las guasas que les harían sus antiguos compañeros, la mayoría aprendía la dura lección y se espabilaba más rápido que pronto, solo por el desdoro que conlleva estar otro año más con los que van más justos. Pero el que tenía dificultades por naturaleza, pues acababa con sus iguales, como está mandao, aunque el colegio fuera de integración.