Un participante liga el desahucio al decreto atascado
El hilo se ha puesto historicista. Ya no discute solo si el desahucio es legal o justo: discute de dónde sale el contrato, qué hace el Gobierno mientras tanto y quién insulta a quién. En medio, una cronología que un participante lanza y que nadie le rebate.
Qué se ha sabido
Rosso pone fechas. El martes, escribe, el Consejo de Ministros vuelve a dejar sin fecha el decreto de vivienda, y ese decreto trae, entre otras cosas, la
suspensión de lanzamientos de vulnerables sin alternativa habitacional. El miércoles, media España mira cómo sacan a una
pensionista de 87 años en silla de ruedas, mientras la ministra habla del fondo y de Ayuso. Del decreto que su Gobierno no consigue aprobar, poco. «Tampoco creo que nadie lo haya organizado así. No hace falta», escribe. Un caso con cara y nombre tapa solo un texto de sesenta y tantas páginas que se atasca por la parte del suelo, la que no sale en ninguna foto.
La otra aportación es el origen del contrato. el segador lo sitúa en la ley de renta antigua: «Franco con su maravillosa ley de renta antigua posibilitó que Maricarmen pudiera vivir en el mejor barrio de Madrid durante 70 años a precios irrisorios». Y añade el final: el PSOE la modificó en los años 90 y eso abrió la puerta al desahucio. «Estos son los hechos y lo demás son sentimentalismo», zanja. Bonté frena: hay que entender por qué existía la renta antigua y qué significa que a un propietario le metan «un millón de marrones al año por Barajas» antes de opinar.
Circula además un tuit que César Borgia pega para respaldar su tesis de que el caso es una operación política. El tuit habla de una invención:
Dónde está la bronca
Primer choque: legalidad contra justicia, con preguntas incómodas. TAMBOR el conejo pregunta a esforzado qué clase de justicia quiere que administre el Estado si no es la legal. esforzado responde que la ley debería proteger «las libertades negativas, la propiedad privada, y el intercambio», y que privilegiar a alguien a costa de esos derechos será ley pero nunca justicia. TAMBOR contraataca: «yo no he dicho que legal sea igual a bueno, pero ¿cuando la ley favoreció a la mujer tampoco era justa?». Antiparticula lo simplifica: si es inhumano desahuciar a mayores de 70 u 80, que hagan una ley y punto. esforzado replica que entonces nadie querrá alquilar a un septuagenario y el alquiler a los jóvenes cargará un sobreprecio.
Segundo choque, este de enfoque. Gorroto pide distinguir esferas: «hay que hacer algo con esto de los fondos buitres que compran manzanas enteras y van echando a los vecinos “actualizando” sus alquileres», y separa especular con bienes esenciales de ganar dinero legítimo. Komanche
😵 lo resume a su manera: «Tranquilo, hombre, que el fondo buitre está bien y ya ha comido». Charles70 pone el otro lado: «más pena me dan los propietarios que han visto secuestrado su patrimonio durante años».
Y un tercer frente que no es debate, es ruido. Un participante descarga descalificaciones contra casi todos los que dan la razón al post inicial, con insultos dirigidos a ellos y a lo que les atribuye. Varios le contestan que se vaya al ignore; uno se lo aplica en el momento. El hilo siguen por encima. Militarícese suelta su sarcasmo: «El gobierno debería sacar una ley para que los malos estemos en la cárcel y los buenos podáis organizar el país». Y la comparación también sirve de munición: un participante contrapone el desahucio a la llegada de migrantes a Ceuta para sostener que la compasión se reserva para unos y no para otros.
Qué cambia respecto a antes
Entra la historia de la vivienda. Hasta ahora se discutía el caso; a partir de aquí se discute la ley que lo hizo posible, con Franco y el PSOE de los 90 en la misma frase. Bonté intenta frenar: primero el porqué, después la opinión.
Gubelkian tira por la salida individual: con lo que pagaba, dice, se puede ir a vivir a un pueblo de la España vaciada, menos molón que el centro de Madrid pero solución al fin y al cabo.
Y aparece una corriente que ya no habla de Mari Carmen sino de los que la defienden. Discordante sostiene que quien derrocha empatía por todo ofrece muy poca, porque es un recurso escaso y usarlo como aspersor lo vacía de sentido. Lo llama narcisismo y egoísmo. Ladrillo Mortal apunta a la mentalidad de arriba-abajo: que alguien tenga propiedades sea motivo de escarnio y que no tenerlas dé derecho a reclamar, una lógica de la que avisa. Stag Party echa la cuenta más concreta: «Si cada uno de esos que gritan, pusiesen un euro, en una tarde se reunía para que la vieja tuviese alquiler hasta que se muriese».
En el fondo, nadie discute que la firma aguante. La pelea es sobre quién carga con la culpa: el fondo que compró, el Estado que no aprueba el decreto, la ley que cambió en los 90 o los que van a la puerta a gritar.
El hilo, en modo moderación
Media página se va en limpiar. Hay una cuenta que repite lo mismo desde varios nicks y varios foreros se lo señalan; uno le pide que no ensucie el hilo, que estaba interesante. Otro participante la manda al ignore por insultón. Y zepolac ironiza sobre qué desahucios se consideran problema y cuáles no, con la lista de etiquetas de siempre puesta en solfa.