La trilogía perfecta no existe, pero El Padrino es lo más cerca
Con la salida de GTA 6 en el horizonte, la pregunta no es cuántas horas se le van a dedicar, sino qué poner de fondo mientras se farmea. Y ahí entra la búsqueda de la trilogía perfecta: esa saga que se puede ver de corrido sin que la tercera entrega arruine el conjunto. La búsqueda arranca con una queja: la trilogía «El crack» baja de calidad entrega a entrega. Y eso es lo habitual.
El Padrino: el candidato que nadie se atreve a descartar
Cuando se pregunta por una trilogía perfecta, El Padrino aparece como el estándar. Las dos primeras entregas son intocables. La tercera, en cambio, divide. Hay quien la defiende como una buena película, pero reconoce que es un bajón notable comparada con las anteriores. El personaje de Michael Corleone envejecido y la presencia de Coppola en la producción no convencen a todos. Es el clásico caso de una obra maestra que no supo cerrar el círculo.
Alternativas que sí mantienen el nivel
Frente a esa caída, hay propuestas que mantienen la coherencia. La trilogía del Cornetto —Zombies Party, Arma Fatal y Bienvenidos al fin del mundo— es un ejemplo de humor británico que no se degrada. Regreso al Futuro, mencionada dos veces, es otra candidata sólida. Toy Story 1, 2 y 3 también se defiende como un conjunto redondo. Y la trilogía de Los Ángeles de David Lynch —Carretera Perdida, Mulholland Drive e Inland Empire— es la apuesta más arriesgada, para quien busque algo que no sea un simple pasatiempo.
El problema es que la perfección es subjetiva. Lo que para uno es una trilogía redonda, para otro es una serie de películas que comparten título. La búsqueda se queda ahí: nadie ha encontrado una trilogía que no tenga una entrega floja. Quizá la perfección no existe, y lo que buscamos es una que no nos haga arrepentirnos de haber empezado.