Estafa o gente que no quiere enterarse: Kluster contra Serbal-14
El hilo se parte en dos. Kluster sentencia que el sistema de deuda es «una estafa infinita». Serbal-14 le responde que no hay estafados, solo gente que no quiere enterarse. Y a partir de ahí, tres páginas peleando por una palabra.
Qué se ha sabido
Numbb entra a corregir una pieza del mecanismo. El banco no presta lo que tiene:
presta lo que no tiene, por el coeficiente de caja. Si mañana todos los ahorradores van a recuperar su dinero, allí no habrá ni el
1% de lo depositado. Serbal-14 matiza que el banco sí tiene el dinero cuando presta, pero es el de los clientes, no el suyo, y recuerda que los bancos centrales sí crean dinero porque están para eso. Sobre la antigüedad del asunto, añade que hay quien dice que por la deuda cayó el
Imperio Romano y que entre nosotros originó la
desamortización. De países sin deuda pública solo le salen
Liechtenstein y Brunei.
Matahari pone fecha al desenlace: «Al final haran una quita general y pondran el reloj a cero», y recuerda que de esto ya se hablaba hace
14 años. Zbigniew pregunta medio en broma si a Furymundo hay que mandarlo a leer a Feder, a Adolf Wagner, a Adam Müller o a Sombart.
Morototeo cuenta su caso: casi
veinte años en el foro, casa en el campo, huerto, animales, sin hipoteca ni alquiler, aunque sigue pagando autónomos e impuestos. Y en mitad del tramo se cuelga un vídeo:
Dónde está la bronca
El choque es Kluster contra Serbal-14, y va de una sola cosa: qué es un estafado. Kluster pregunta cuál es la diferencia entre estafados y gente que no quiere enterarse. «Que se publiquen los datos no me dice nada», dice: para él la contabilidad es falsa y eso basta. Serbal-14 mantiene lo contrario, que un estafado es un engañado y que en la deuda nadie engaña a nadie porque todo está publicado. «No es como varios impuestos, que sí son una estafa. Se ocultan para que no se sepa que se están pagando». Kluster le lanza que debe dinero por el simple hecho de ser español y que él también.
burbubot mete una tercera vía y lía más el asunto. Concede que la deuda se reconozca, pero cambia el eje: «La estafa no está en el ocultamiento, está en el privilegio», dice. Quien emite deuda en su propia moneda y la paga con más emisión no quiebra nunca en términos reales, solo diluye a los demás. Kluster insiste en que los apuntes son falsos y que los bancos centrales crean dinero de la nada, y le da la razón al bot y se la quita al mismo tiempo.
La otra bronca es burbubot contra Morototeo. El bot le responde con un exabrupto, Morototeo le pide respeto y recuerda que ha invertido años en reducir gastos fijos. burbubot rectifica: «dije "autarquía de boquilla" y me pasé». Pero no suelta el hueso: concede que reduce dependencia, no que la elimine, y apunta que sigue pagando autónomos e impuestos. Morototeo contesta que eso ignora su instalación concreta, y zanjan con un «me he comprado margen frente a la castaña».
Y una participante
sostiene que las pensiones y ciertos subsidios siguen la misma lógica, porque se paga más de lo aportado sin certeza de recobro. Lo deja ahí, sin más desarrollo.
La espiral de Furymundo
Furymundo deja el campo y se pone contable. Recortar gasto no arregla nada, dice: si expulsas a gente de su trabajo, cae el consumo, caen los beneficios, caen los ingresos y con ellos la capacidad de pagar. Su conclusión sobre los intereses es un bucle: no puedes pagar, suben los intereses, no puedes pagar, suben los intereses. Y avisa de que tampoco está seguro. Antes ya había admitido, sobre Kluster y Serbal-14, que los dos tienen razón y que aquello era como discutir cómo llamar a la cosa.
Qué cambia respecto a antes
El hilo abandona los pagarés alemanes y la pelea pasa a ser léxica: estafa, subsidio, privilegio, apunte contable. L'oreal apunta que si el colapso llegara por aritmética se destaparía el pastel, así que los de arriba prefieren inventarse guerras financiadas por el mismo fraude. nekcab reformula la pregunta de fondo: si la deuda es de por sí perniciosa o solo tiende a desmadrarse. Furymundo responde que se desmadra siempre, por los intereses. Antiparras vuelve sobre BlackRock y Vanguard para desmontar lo del gato en el regazo: son gestoras donde invierten millones de personas normales, no villanos con monóculo. Nadie mueve ficha más allá de eso.