Silent Hill: del clásico envejecido al 2 que todos reivindican
Alguien que no recuerda haber jugado a un videojuego de PC más de cinco minutos se propone probar uno «que tenga historia». Descarta el
Call of Duty de consola («muy bien hecho todo pero no hay historia») y pone el foco en
Silent Hill, del que ha leído que es terror psicológico y que muchos consideran uno de los mejores juegos. Su duda —empezar por el primero o ir directo al segundo— recorre todo el hilo y destapa un asunto incómodo: cómo se juega hoy a una saga que nació hace un cuarto de siglo y que no vive en las tiendas digitales.
¿Merece la pena empezar por el Silent Hill original?
El primero llegó a
PlayStation 1 a finales de los 90. Se recuerda como un clásico y como el origen de todo, y ahí acaba el acuerdo: para los estándares actuales está desfasado y hay quien avisa de que, si no lo jugaste en su día, probablemente no te enganche. Existen excepciones. Alguien lo probó por primera vez en 2012 y sostiene que la antigüedad no le impidió pasar momentos de mucha tensión. La coincidencia más amplia es otra: la secuela se puede jugar de forma independiente, sin haber tocado nunca el original.
Por qué el 2 está considerado el mejor de la saga
El
Silent Hill 2 concentra casi todos los elogios. Se habla de «una de las mejores historias de los videojuegos» y de una obra cumbre del medio, con una trama más simple que la del primero pero pensada para hacer reflexionar, varios finales distintos y una banda sonora que aparece poco y deslumbra cuando lo hace. Su ADN literario y cinematográfico se repite hasta la saciedad:
Solaris y
La escalera de Jacob como referencias directas, y un aire que muchos emparentan con David Lynch,
Twin Peaks,
Cabeza borradora o
Carretera perdida. Todo monstruo, todo lugar y todo objeto tendrían un motivo, nada estaría puesto al azar.
La pega, para quien pide algo que le abra «alguna puerta por dentro» sin pegarse un atracón de acción: hay que matar monstruos. Eso sí, con matices. No es un juego de acción frenética, sino pausado, con munición escasa y momentos en los que conviene ir con cuidado. Para quien busca el filón Lynch sin salir del terror, aparecen alternativas como
Deadly Premonition, de 2010, técnicamente desfasado ya cuando salió pero con una historia y unos diálogos que lo han convertido en obra de culto, o el propio
Alan Wake.
El remake de Silent Hill 2 y la sospecha de la censura
El anuncio del remake reabre el eterno pleito. En una misma frase se celebra el fin de
unos 20 años de espera y se tacha el proyecto de innecesario. La desconfianza se reparte entre el estudio encargado,
Bloober Team, y la editora,
Konami: se critica que su catálogo previo no está a la altura y que el tráiler enseña entornos menos sucios y más estilizados, lo que se lee como una pérdida de la incomodidad que definía al original. Hay quien va más allá y anticipa censura en un juego que trata un tema incómodo. Y hay quien responde que, tal como está la compañía, rehacer el título más popular de la franquicia era la vía lógica para relanzarla.
Cómo jugar hoy a Silent Hill 2: PC, PS2 o emulador
Aquí llega el dato que rompe el entusiasmo. Las versiones de PC de la secuela
no soportan mando de forma oficial y se quedan en formato 4:3, en torno a 1024x768, además de dar problemas en su día. Una de las recomendaciones es tirar de emulador de PlayStation 2 si se tiene una CPU del nivel de un i3 de hace años. Otra vía más terrenal es comprar una consola de segunda mano, que se encuentra por
20 euros. El problema es que la emulación no siempre arranca: hay quien se topó con pantalla negra, con que solo cargaba la primera imagen y hasta con un cuelgue del sistema al forzar pantalla completa.
¿Qué pide el remake para moverlo?
Demasiado, según las críticas. Un participante sostiene que para jugarlo en calidad media a 1080p hace falta una
RTX 3070, un listón que quien lo señalaba consideraba alto y que alimenta la burla de quien ya da por hecho que el resultado será flojo. La paradoja es que la entrega más reivindicada de la saga, la que muchos mandan jugar primero, arrastra versiones de PC problemáticas desde su lanzamiento.
Con ese panorama, lo más sensato que se le puede decir a quien llega nuevo es que empiece por el 2, que el 1 quede para la curiosidad histórica y que no espere comodidades modernas. Y que asuma que el gran salto de esta saga no va a estar en los gráficos. Va a estar, como siempre, en la cabeza del que juega.