Banderas, IMV y aviones con interruptor: el plan para el día uno
En un hilo de debate, al enumerar qué haría primero un Gobierno de
PP y VOX si llegara a La Moncloa, la propuesta simbólica que aparece es izar banderas:
es lo único que tengo claro que saben hacer, resume un interviniente. A partir de ahí surgen tres bloques que no siempre encajan entre sí —mano dura en la frontera, tijera en el gasto social y una factura militar que se arrastraría
50 años—. El orden exacto en que se coloquen es lo que mide la coherencia real del paquete.
¿Qué gestos simbólicos encabezan la lista?
Lo primero que se atribuye a un Ejecutivo de esa coalición es lo que no exige ni decreto ni partida: banderas. La propuesta audiovisual más concreta que aparece en el hilo es un canal temático de toros en RTVE, planteado sin ironía por otro participante.
El problema es que el gesto se agota. Una vez izada la bandera y colocado el toro en parrilla, la legislatura pide números, y los números llegan con letra pequeña.
Expulsiones y valla electrificada
El segundo bloque es migratorio y se formula con verbos de acción. Entre las ocurrencias que circulan hay hasta una
valla electrificada, planteada para impedir el regreso de un dirigente político. Hay quien sostiene que la primera cita internacional sería con
Marruecos; lo cierto es que el control de fronteras no depende solo de la voluntad de Madrid, sino de policías, jueces y acuerdos de readmisión firmados con terceros países. Junto a esas propuestas, el hilo incluye comentarios despectivos hacia migrantes que no se concretan en ninguna medida.
El balance de esa prioridad tampoco es gratis: cada expediente de expulsión requiere trámite, coste y un país que acepte al expulsado. Ninguna de esas tres cosas se resuelve con un discurso de diez minutos.
El IMV, los subsidios y el 5%
En gasto social la dirección es nítida y la aritmética difusa: un participante pide eliminar el
Ingreso Mínimo Vital y el resto de ayudas, además del desalojo inmediato de las ocupaciones ilegales. En paralelo, otro propone rebajar los impuestos al
5% más rico. Las dos cosas a la vez exigen explicar qué se deja de pagar y quién asume el hueco, y esa parte no aparece por ningún lado.
Recortar transferencias y bajar tipos no es un programa, es una hipótesis de trabajo. Los números completos, partida a partida, son los que decidirían si el primer Consejo de Ministros cierra o se atasca.
500 aviones y un botón de apagado
El capítulo exterior es el más caro. Un interviniente habla de comprar
500 aviones con botón de apagado —con el encendido limitado— y de financiarlo con deuda que se pagaría durante medio siglo; el propio mensaje lo plantea en tono sarcástico.
Algunas intervenciones derivan hacia supuestas obediencias a intereses extranjeros. Nada de eso viene acompañado de una sola prueba.
Cuatro bloques sobre la mesa y una pregunta sin responder: ¿cuál de ellos sobrevive al primer Consejo de Ministros?