El Macleod anda on fire por todos los canales estos últimos días anunciando que el fiatpocalipsis está a la vuelta de la esquina, y arremetiendo duramente contra los que aseguran que aún queda tiempo para comer.Tienes razón, el rendimiento aumenta por que ese bono que se emitió a un interés fijo por el tesoro ha caído de precio en el mercado secundario. Es un matiz importante.
Por otro lado, el del milkshake sigue confiando en que el Tío Sam podrá sorber el batido, fortaleciendo la posición relativa del dólar (subida del DXY, o el Pixie Dixie, que diría la Alopécico). Y con el Tesoro si es necesario tomando oficiosamente el control de la Fed (si es que no la controla ya entre bastidores) para hacer la guerra monetaria (y no solo monetaria) a cara de perro.
Ambos coinciden sin embargo en que "habrá sangre" (escena completa):
Veremos si aguanta la situación... pero sin exageraciones, eh, Scottie.
Y para análisis duro el del Laffer, que no ve curvas en el horizonte sino una plácida autopista para la economía del imperio, es casi más triunfalista y provocador que el propio Trompetas.
