Cuando la economía se tiñe de pelo: el curioso caso de las preferencias capilares
En un foro de economía, de repente surge un hilo sobre cortes de pelo. No es broma. La discusión, que debería versar sobre tipos de interés o balanzas fiscales, deriva hacia la estética capilar femenina. Los números 2, 4, 6, 8 y 10 se repiten como si fueran cotizaciones bursátiles: "2 4 o 6", "8 y 10". Parece que hay un consenso tácito: el pelo largo y suelto gana por goleada, aunque el recogido también tiene adeptos.
Pero lo llamativo es el contexto. Un debate que acumula más de doscientas respuestas en el subforo de Economía. ¿Casualidad? ¿O síntoma de que el análisis económico también se aburre? Mientras unos defienden la melena suelta, otros apuestan por el moño. Las preferencias numéricas sugieren que el 8 y el 10 son opciones fuertes, mientras el 2, 4 y 6 quedan relegados.
La pregunta que queda en el aire: ¿qué dice esto de la relación entre economía y estética? Quizá nada, quizá todo. En tiempos de incertidumbre, el pelo largo y suelto siempre ha sido refugio. O igual solo es que a los economistas les gusta hablar de pelos, como al resto de los mortales.