Visto en X y creo que es una descripción excelente del pendulazo.
¿Sabe qué pasa? Que está usted reclamando un mundo que ya no existe. La España de Canal Plus: el chándal sarracena del Madrid para lavar el coche los domingos, el soniquete de Terminator y el acento inglés de Robinson antes del partido, el buen rollito socialliberal, el vecino que dudaba el día antes de las elecciones entre el PP y el PSOE y que decidía presidentes. Ese mundo ya no existe.
Llevamos décadas moviendo el marco de lo que se puede decir a base de validar cosas que eran impensables. Validaron el escrache como "jarabe democrático", ¿se acuerda? yo me acuerdo, ¿y ahora qué pasa? que se lo hacen a ellos y lo llaman fascismo. Validaron rodear el Congreso, y ahora una cacerolada delante de Ferraz la muelen a palos, ¿verdad? Validaron que un ministro le conteste "saco de […]" a un ciudadano sin cargo público desde su cuenta de Twitter, y ahora cuando la gente les grita insultos se quejan de que peligra la democracia. Mis perecid, la ventana la movieron ellos y ahora no la pueden cerrar. No pida usted que la cierren. Y algunos lo avisamos. Yo ya estaba diciendo esto en 2017: cuidado con el pendulazo, cuidado con el pendulazo, que luego vendrán los lloros. La física es exacta, un péndulo llega por el otro lado justo hasta la altura desde la que lo soltaste. Todo lo que lo han empujado hacia la izquierda es lo que va a volver hacia la derecha. Y por el centro, que es donde usted quiere que se pare, no se va a parar.
Tienes a la que señalaba víctimas de ETA antes de serlo gobernando, de facto, este país. Tienes una cloaca contratando narcos para eliminar a jueces,. Tienes una ciudad autónoma literalmente invadida por un país vecino, y al gobierno señalando a sus habitantes, llamándolos extremistas. Tienes una catástrofe natural, y al gobierno dejando que la gente se ahogue en el fango, sin enviar ayuda en tres días, para poder culpar al gobierno autonómico del desastre, y tratar de recuperar terreno electoral perdido. ¿Sigo?
Los jóvenes, los que ahora son jóvenes, no como usted ni como yo, que tenemos la misma edad, nacieron con ZP. Eran niños cuando el 15M, les cerraron el instituto con el Elbichito y les prohibieron bajar al parque, y en clase, llevan diez años explicándoles que la degradación de su barrio es cosmopolitismo e integración, que el coche en el que van al pueblo a ver a la abuela es un crimen climático, que su padre es sospechoso de maltrato. Llevamos diez años de un infotainment cuyo único producto es humillar a la extinta clase trabajadora, a la que llaman "cuñados". Una década diciéndole al niño en el colegio que es un potencial forzad, y que tiene que deconstruir su peligrosa identidad. Esos chavales no han visto nunca el mundo que vimos usted y yo. No tienen nada que echar de menos. No puedes pedirles que respeten unas formas que a ellos nadie les ha aplicado jamás.
Se llama descomplejización, lo trataban con mucho tino @aparachiqui y @JorgeSMiguel en Extremo Centro. —Que tu me llamas a mi facineroso, y te gusta jugar a la guerra civil de mentirijillas, vale, nosotros también jugamos, y te sueltan "pesetas y cunetas" y "¿Que los nacionales fusilaron a tu abuelo? poco me parece".— Cito textualmente, tengo el libro subrayado por delante.De lo que se trata, Pablo, es de que no le puedes pedir moderación ni mesura a muchacho de 20 años, porque moderado es el que tiene algo que perder, usted y yo lo somos porque tenemos nómina, casa, hipoteca y niños en el cole. Un chaval al que le han dicho a al cara que no va a poder comprarse una casa, que esta viendo al gobierno y sus voceros decirle que construir para él una VPO es de extremistas, que paga cientos de euros por un cuartucho, que su barrio es un laboratorio de integración y que si se queja es por facineroso, a ese, ¿le quitamos también el derecho a enfadarse?
Nosotros somos la generación que vio pasar todo esto y se quedó mirando La Sens y leyendo El País: la que se calló lo del jarabe democrático por no parecer extremista, la que miró para otro lado cuando le tiraban pis a Arrimadas en el Orgullo, cuando escracheaban a Villacís embarazada, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes.
¿Sabe qué pasa? Que está usted reclamando un mundo que ya no existe. La España de Canal Plus: el chándal sarracena del Madrid para lavar el coche los domingos, el soniquete de Terminator y el acento inglés de Robinson antes del partido, el buen rollito socialliberal, el vecino que dudaba el día antes de las elecciones entre el PP y el PSOE y que decidía presidentes. Ese mundo ya no existe.
Llevamos décadas moviendo el marco de lo que se puede decir a base de validar cosas que eran impensables. Validaron el escrache como "jarabe democrático", ¿se acuerda? yo me acuerdo, ¿y ahora qué pasa? que se lo hacen a ellos y lo llaman fascismo. Validaron rodear el Congreso, y ahora una cacerolada delante de Ferraz la muelen a palos, ¿verdad? Validaron que un ministro le conteste "saco de […]" a un ciudadano sin cargo público desde su cuenta de Twitter, y ahora cuando la gente les grita insultos se quejan de que peligra la democracia. Mis perecid, la ventana la movieron ellos y ahora no la pueden cerrar. No pida usted que la cierren. Y algunos lo avisamos. Yo ya estaba diciendo esto en 2017: cuidado con el pendulazo, cuidado con el pendulazo, que luego vendrán los lloros. La física es exacta, un péndulo llega por el otro lado justo hasta la altura desde la que lo soltaste. Todo lo que lo han empujado hacia la izquierda es lo que va a volver hacia la derecha. Y por el centro, que es donde usted quiere que se pare, no se va a parar.
Tienes a la que señalaba víctimas de ETA antes de serlo gobernando, de facto, este país. Tienes una cloaca contratando narcos para eliminar a jueces,. Tienes una ciudad autónoma literalmente invadida por un país vecino, y al gobierno señalando a sus habitantes, llamándolos extremistas. Tienes una catástrofe natural, y al gobierno dejando que la gente se ahogue en el fango, sin enviar ayuda en tres días, para poder culpar al gobierno autonómico del desastre, y tratar de recuperar terreno electoral perdido. ¿Sigo?
Los jóvenes, los que ahora son jóvenes, no como usted ni como yo, que tenemos la misma edad, nacieron con ZP. Eran niños cuando el 15M, les cerraron el instituto con el Elbichito y les prohibieron bajar al parque, y en clase, llevan diez años explicándoles que la degradación de su barrio es cosmopolitismo e integración, que el coche en el que van al pueblo a ver a la abuela es un crimen climático, que su padre es sospechoso de maltrato. Llevamos diez años de un infotainment cuyo único producto es humillar a la extinta clase trabajadora, a la que llaman "cuñados". Una década diciéndole al niño en el colegio que es un potencial forzad, y que tiene que deconstruir su peligrosa identidad. Esos chavales no han visto nunca el mundo que vimos usted y yo. No tienen nada que echar de menos. No puedes pedirles que respeten unas formas que a ellos nadie les ha aplicado jamás.
Se llama descomplejización, lo trataban con mucho tino @aparachiqui y @JorgeSMiguel en Extremo Centro. —Que tu me llamas a mi facineroso, y te gusta jugar a la guerra civil de mentirijillas, vale, nosotros también jugamos, y te sueltan "pesetas y cunetas" y "¿Que los nacionales fusilaron a tu abuelo? poco me parece".— Cito textualmente, tengo el libro subrayado por delante.De lo que se trata, Pablo, es de que no le puedes pedir moderación ni mesura a muchacho de 20 años, porque moderado es el que tiene algo que perder, usted y yo lo somos porque tenemos nómina, casa, hipoteca y niños en el cole. Un chaval al que le han dicho a al cara que no va a poder comprarse una casa, que esta viendo al gobierno y sus voceros decirle que construir para él una VPO es de extremistas, que paga cientos de euros por un cuartucho, que su barrio es un laboratorio de integración y que si se queja es por facineroso, a ese, ¿le quitamos también el derecho a enfadarse?
Nosotros somos la generación que vio pasar todo esto y se quedó mirando La Sens y leyendo El País: la que se calló lo del jarabe democrático por no parecer extremista, la que miró para otro lado cuando le tiraban pis a Arrimadas en el Orgullo, cuando escracheaban a Villacís embarazada, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes.
