Frente Obrero: fin del imperialismo y solución para Ceuta y Melilla
Ceuta y Melilla son la punta del iceberg de un programa que lo tira todo por la borda. El Frente Obrero, la formación asociada a Roberto Vaquero, incluye entre sus siete puntos la “finalización del imperialismo español” y la “solución” de Canarias, Ceuta y Melilla, junto con la salida de la UE y la OTAN, la nacionalización de sectores estratégicos y una reforma agraria basada en la expropiación a los grandes terratenientes. El texto no tiene desperdicio.
Un programa que espanta a inversores y a patriotas
La propuesta no es nueva. Circula desde hace un par de años, pero ha vuelto a ser reflotada hace 793 días en espacios de discusión económica. Las reacciones, en su mayoría, oscilan entre la incredulidad y la sospecha de que se trata de un “submarino” para dividir el voto. Otros analistas señalan la contradicción de un partido que predica el fin del imperialismo mientras su líder, Vaquero, aparece ahora defendiendo la españolidad de Ceuta con un discurso que algunos consideran oportunista. La coherencia no es su fuerte.
Qué hay detrás de la “finalización del imperialismo”
El programa incluye el derecho a la autodeterminación para las “naciones” internas y una España como “unión voluntaria de pueblos”. En la práctica, significaría ceder soberanía sobre las plazas africanas y posiblemente abrir la puerta a la independencia de Canarias. Para el capital internacional, el paquete completo —nacionalización, expropiación, salida de la UE— es un escenario de pesadilla. Para el votante medio, una mezcla de socialismo rancio y pragmatismo que no convence a nadie.
El dato que descoloca es otro: la defensa encendida de Ceuta por parte de Vaquero, al que las redes atribuyen simpatías soviéticas, deja a su partido en una posición incómoda. O el imperialismo español es malo o defender Ceuta es ser patriota. Las dos cosas a la vez, imposible. Pero en política, como en el programa del Frente Obrero, la contradicción es el único punto que no necesita reforma.