Vlad_Empalador
Será en Octubre
Profesores de Warhammer a tiempo completo: "Dejamos el trabajo y hoy tenemos miles de alumnos"
Dos jugadores de la selección española pasan de dar clases particulares de Warhammer a dirigir su propia academia con miles de alumnos cada año
(imagen visible para usuarios registrados) Manu Gil (izquierda) y Juanma Delgado (derecha) durante una clase en la academia de Wargames adictos.
Por
A. Margolles
10/10/2026 - 05:00
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Al salir del curro o de la uni, unos se van al gimnasio, otros a clases de inglés, de guitarra... Hay incluso quien tiene la suerte de tomarse unas cervezas con el ligue de Tinder. Pero también los hay que se ponen a aprender a jugar a Warhammer 40.000, un juego de estrategia con miniaturas que se fruta sobre una mesa con dados, cinta métrica y mucha paciencia. Pagan una cuota mensual, ven vídeos, hacen ejercicios y reciben clases en directo de jugadores que compiten a nivel internacional. Dos aficionados vieron ahí una oportunidad y han construido a su alrededor un negocio y una comunidad.
Son Juanma Delgado y Manuel Gil, fundadores de Wargames Adictos. Los dos forman parte de la selección española de Warhammer 40.000, que este año logró un histórico tercer puesto y la medalla de bronce en el World Team Championship (WTC) 2026 (el torneo mundial). Empezaron hace siete u ocho años con un canal de YouTube y una página de Patreon dedicados a Warhammer Fantasy, otra versión del juego.
Eran charlas entre amigos sobre listas de ejército y partidas. Ingresaban entre 100 y 150 euros al mes, lo justo para comprar un par de cajas de miniaturas (que no son baratas). El proyecto fue creciendo y, tras invertir 100.000 euros, los dos socios se hicieron con su propio estudio de grabación de dos plantas y todo el material que necesitaban, como cámaras, micrófonos, escenografía y ejércitos completos.
El cambio llegó hace dos o tres años, cuando pasaron de Fantasy (una modalidad ambientada en un contexto medieval de fantasía) a Warhammer 40.000 (marines espaciales muy mamados dándose de leches con todo lo que pillan). Las visualizaciones crecieron más rápido que en toda la etapa anterior y empezaron a dar clases particulares. Un amigo, que después se convertiría en socio, les propuso tratarlo como un negocio y dedicarse a ello por completo.
Se encontraron tanta demanda que se vieron obligados a buscar profesores especializados en la materia. Recurrieron a compañeros de la selección y de equipos competitivos nacionales. Según los fundadores, en dos semanas pasaron de un puñado de alumnos a más de una veintena. La web presenta hoy a seis profesores, cada uno especializado en varias facciones del juego. Varios de ellos ganan ya más que en sus empleos anteriores, según los fundadores.
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Manu moviendo una unidad de marines.
El número de alumnos ha ido creciendo tanto que las clases individuales se han quedado para casos puntuales. Hace unos seis meses lanzaron su propia plataforma, con cursos grabados y ejercicios en un tablero interactivo donde se tiran dados y se mueven miniaturas desde el navegador. El acceso se paga a través de Patreon y no tiene permanencia. El plan gratuito incluye un curso de iniciación de más de siete módulos. Los de pago cuestan 15, 25, 50 y 80 euros al mes. Las mentorías grupales en directo empiezan en el plan de 50 euros. El más caro añade análisis en vídeo de las listas del alumno y un paquete con camiseta y dados.
Dentro, el contenido está ordenado como el temario de una carrera. Hay cursos de “macro”, la estrategia general de la partida, y de “micro”, cómo resolver cada situación concreta en la mesa. Hay también vídeos para montar un ejército desde cero, guías por facción, análisis de partidas del último mundial y mentorías grupales grabadas.
Todo se sigue como un videojuego. Cada lección completada y cada ejercicio resuelto suman puntos, y con ellos el alumno sube de rango, de recluta a veterano y de ahí a teniente. La plataforma propone misiones diarias, como conectarse, votar con un dado la lista de ejército de otro alumno o ver una mentoría, y castiga con una llama apagada a quien rompe la racha. Cada mes hay una clasificación. En la de octubre compiten 535 alumnos.
Patreon muestra cerca de 3.000 miembros, pero incluye a los usuarios del plan gratuito. Su web habla de más de 2.500 alumnos. De media entran dos alumnos nuevos y se da de baja uno a la semana, explican los fundadores. En verano la cifra baja y en septiembre vuelve a subir, igual que cuando sacan un curso o se acerca algún torneo relevante.
"Un amante muy exigente"
La pregunta obvia es por qué alguien paga por aprender un juego de mesa. Los fundadores lo comparan con el ajedrez. Aprender a mover las piezas es sencillo y jugar bien es otra cosa. Cada unidad tiene sus propias reglas. Un personaje añade otra capa y los efectos de otras unidades, otra más. Games Workshop, la empresa británica que edita el juego, revisa además las reglas y los puntos varias veces al año. "Warhammer es un amante muy exigente", resume Vlad, socio de El Arca zaina, la tienda de Warhammer más grande de Europa. "No es solamente entrar, sino mantenerlo".
Uno de sus objetivos es quitarle al juego la imagen de entretenimiento infantil. La mayoría de jugadores en tiendas y torneos tiene entre 20 y 40 años. En El Arca zaina sitúan a su cliente principal entre los 35 y los 45, casi todos hombres. "Muchos dejaron el hobby por el trabajo o los descendientes y vuelven ahora", resume Vlad.
Clases en el Arca zaina
El recorrido que propone Vlad empieza en una tienda, donde el aficionado compra sus primeras miniaturas y aprende las reglas básicas. Luego entra en la academia, juega torneos para principiantes y se integra en la comunidad. En Madrid, ese primer paso pasa por El Arca zaina. Cada miércoles, la tienda organiza clases gratuitas para el grupo de reclutas, un nombre que ha tomado de Wargames Adictos. “Casi todos vienen de su academia”, explica Vlad. Generando sinergia entre ambos proyectos, que son independientes el uno del otro. Las clases las da Moncho, que guía a los recién llegados en una liga que empieza con ejércitos de 500 puntos y luego pasa a 750.
Los fundadores llaman a su método el "caminito de baldosas amarillas". El aficionado compra sus primeras miniaturas en una tienda y aprende las reglas básicas. Luego entra en la academia, juega torneos para principiantes y se integra en la comunidad. En Madrid, El Arca zaina organiza cada miércoles clases gratuitas para el grupo de reclutas, un nombre que la tienda tomó de la academia. Las partidas empiezan con ejércitos pequeños, de 500 puntos, y van creciendo.
El próximo examen llega a finales de mes. Del 30 de octubre al 1 de noviembre se juega el GT Talavera, uno de los mayores torneos por equipos de Warhammer 40.000 del mundo. Es la cita que más alumnos atrae a la academia cada año. Algunos de ellos irán por primera vez, en equipos formados con compañeros de Wargames Adictos. A ver quién aprueba.
