Von der Leyen admite que las sanciones a Rusia rompieron el modelo energético europeo
¿A quién le toca financiar la nueva Europa militar? La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reconocido lo que muchos avisaban: el modelo económico europeo basado en la energía barata rusa se ha desmoronado. Las empresas del continente pagan entre dos y tres veces más por su energía que sus competidoras en Estados Unidos y China.
Alemania, el motor industrial, está contra las cuerdas, y media UE acumula déficits y deuda creciente.
¿De dónde saca Bruselas el dinero para Ucrania y el ejército?
La pregunta recorre las conversaciones: con los estados quebrados, ¿quién paga? En el ambiente flotan los bonos de guerra con un 10% anual y una letra pequeña que condiciona el cobro a la victoria sobre Rusia. Si la colocación voluntaria fracasa, el siguiente paso lógico, según varias lecturas, es la conversión forzosa de depósitos: cualquier saldo superior a 3.000 euros se convertiría automáticamente en bonos de paz. Hasta se plantea pagar parte de sueldos públicos y pensiones con esos títulos.
Entre las preguntas con más mala uva circula una que recuerda los precedentes españoles: ¿estarán asesorados por Fórum Filatélico o Nueva Rumasa? El escepticismo tiene motivos: la inflación posterior al COVID ya habría devorado el 40% del poder adquisitivo de los ahorros. Ahora se trataría de rematar la faena con otro eufemismo. En Bruselas le pondrán un nombre rimbombante, tipo “Sistema de ahorro para la vejez y el desarrollo sostenible”. Pero hay una palabra más corta: expropiación.