La porra más surrealista de San Juan: ¿quién se enriquece?
La noche de San Juan, con sus hogueras y excesos, ha servido de excusa para una peculiar porra en los bajos fondos digitales: quién se lleva el podio del enriquecimiento en Ezpañistan. Las opciones, tan variopintas como ofensivas, enfrentan a «los tanos», «hermanos espirituales» y un tercer grupo de nombre malsonante que no merece ser reproducido.
Entre fuegos artificiales y rayos caídos en Londres –treinta mil en 24 horas, según un comentarista–, el debate carece de base económica real. Ni cifras de patrimonio, ni datos de renta: solo una apuesta sin sustancia. La probabilidad estadística pura es el único argumento esgrimido.
El fenómeno, sin embargo, refleja cómo las tradiciones populares se contaminan de competiciones identitarias absurdas. Mientras unos echan las cartas del tarot, otros echan la porra. El enriquecimiento, mientras tanto, sigue su curso callado, ajeno a estas trifulcas de San Juan.