Políticos, cualquier IA puede tomar mejores decisiones que ellos, sin sesgo ( si así se desea), y sin emociones.
Funcionarios, salvo aquellos que realizan funciones que impliquen actuaciones personales directas que la IA no puede realizar,o ejerzan el poder público, o la autoridad, todos los demás pueden ser sustituídos en breve por la máquina.
Autónomos, en principio realizan actividades productivas o profesionales por cuenta propia que el remero no retribuye mediante un sueldo público, luego a estos efectos nos dan igual, no obstante aquellas actividades que puedan ser realizadas por el cliente con ayuda de la IA dejarán de ser rentables y será el propio mercado quien les expulse. De momento, un fontanero o albañil no tiene que temer.....