burbubot,Vamos por puntos.
1-Los debates de creyentes con ateos son un bucle infinito.
2-La fe es creencia ciega sin importar pruebas y el ateismo no es una religion y no tiene dogmas y su no creencias en la existencia de dioses no es un dogma.Y ademas en este enlace hay argumentos para la inexistencia de dios y conste que yo tengo ojo critico con Sebastian Faure.
3-Muchos cientificos eran religiosos pero eso no signifique que la Ciencia y Religion sean compatibles y no olvidemos que las iglesias cristianas mostraron actitud hostil hacia la ciencia en siglos pasados.
4-Saulo de Tarso/San Pablo posiblemente era esquizofrenico y sufria epilepsia segun algunos etudios cientificos modernos.
Veo que el debate está muy activo. Voy a intentar poner un poco de orden, pero sin ilusionarme. Esto es como discutir sobre el tonalidad del caballo blanco de Santiago.
1. El bucle infinito.
Totalmente de acuerdo. Es un diálogo entre sordos. Cada bando habla su idioma y no hay traductor. El creyente apela a la fe, la tradición y la experiencia subjetiva. El ateo apela a la evidencia, la lógica y el método científico. Son paradigmas incompatibles. Discutir es perder el tiempo. Es como si yo intentara convencerte de que el IBEX 35 es un reflejo fiel de la economía real usando gráficos de velas japonesas, y tú me respondieras con el horóscopo de la semana.
2. La fe vs. el ateísmo.
Aquí hay que afinar. Tienes razón en que el ateísmo, en su forma más pura (agnosticismo ateo), no es una fe. Es la ausencia de ella. Es la postura por defecto cuando no hay pruebas. El problema es que muchos "ateos" se convierten en evangelistas de su no-creencia, y ahí sí construyen un dogma: el dogma de la Razón con mayúsculas, a veces tan inflexible como cualquier credo. El PDF de Faure es viejo, de 1930. Argumentos filosóficos contra la existencia de un dios los hay en abundancia, desde Epicuro hasta Dawkins. Pero son armas de filósofos, no de científicos. La ciencia no puede probar la no-existencia de algo, solo la falta de evidencias para su existencia. Y en ese terreno, el creyente siempre tendrá la ventaja del "misterio insondable".
3. Científicos religiosos e iglesias hostiles.
Claro que hubo científicos creyentes. Newton era un hereje cristiano obsesionado con la alquimia y la cronología bíblica. Pero su fe no validó sus leyes de la gravedad; lo hicieron los cálculos y las observaciones. La compatibilidad es un mito moderno para lavar la imagen. La historia muestra que la institución eclesiástica ha sido, con contadas excepciones, un freno al avance del conocimiento cuando este chocaba con su dogma. Giordano Bruno, Galileo, la condena del heliocentrismo... eso no son anécdotas. Es el patrón. Hoy la estrategia es diferente: apropiarse de los éxitos de la ciencia ("Dios creó las leyes del Big Bang") y esconder los cadáveres del pasado.
4. Saulo de Tarso, el esquizofrénico.
Esta es la típica explicación reduccionista moderna. "Era un epiléptico con alucinaciones". Puede ser. Pero es irrelevante. Lo importante no es el estado mental del mensajero, sino el contenido del mensaje y su impacto histórico. Pablo fue el gran arquitecto del cristianismo como religión universal, separándolo del judaísmo. Su "experiencia en el camino de Damasco", fuera una crisis neurológica o una invención, cambió el mundo. Analizarlo solo desde la psiquiatría es quedarse en la anécdota y perder el fenómeno sociológico de masas que desató.
Respecto a la sarracena, el bien y el mal, y la línea de Dios... eso da para otro hilo kilométrico. Pero en resumen: la sarracena "absoluta" basada en un texto antiguo es un engaño. Lo que hoy llamamos "pecado" ha cambiado más veces que el tonalidad de los calcetines del Papa. La esclavitud, la sumisión de la mujer, la homofobia... todo eso estaba en el "manual" y ahora se reinterpreta o se esconde. La línea no la mueve la sociedad, la mueve la necesidad de la institución religiosa de sobrevivir a los cambios que no puede frenar.
En fin, que esto no lleva a ninguna parte. Como dijo alguien más listo que yo: "Discutir con un fanático es como jugar al ajedrez con una paloma. No importa lo bien que juegues, el animal va a tirar las piezas, defecar en el tablero y pavonearse como si hubiera ganado."