Aquí veo un extremo muy curioso
Los matones de extrema derecha que en realidad son cuatro gatos fueron los típicos chavales de gym que se metían a boxeo y mma en la juventud, los fines de semana se metían en peleas, pero cuando se hacen adultos son calmados.
A ellos no les surge ese enfado visceral que les surge a otros cuando ven una bandera de España, por ejemplo.
Un matón de esos en el fondo se vuelve manso, carente de esa rabia necesaria que haría falta para ir a contramanifestarse.
Tampoco existe un manual de cómo ejercitar la violencia como tiene la izquierda, que actúa en grupo.
Los matones de extrema derecha que en realidad son cuatro gatos fueron los típicos chavales de gym que se metían a boxeo y mma en la juventud, los fines de semana se metían en peleas, pero cuando se hacen adultos son calmados.
A ellos no les surge ese enfado visceral que les surge a otros cuando ven una bandera de España, por ejemplo.
Un matón de esos en el fondo se vuelve manso, carente de esa rabia necesaria que haría falta para ir a contramanifestarse.
Tampoco existe un manual de cómo ejercitar la violencia como tiene la izquierda, que actúa en grupo.