¿Era Hitler de derechas? La etiqueta que el relato repite sin explicar
Cada pocos meses vuelve la misma pregunta: ¿Hitler era de derechas? La respuesta, según el consenso mediático y de los creadores de contenido más vistos, es que sí. El desacuerdo no está en la etiqueta, sino en
por qué se pega. Ahí empieza un pulso que mezcla historia, ideología reciclada y bastante guerra cultural.
El argumento de que el nazismo fue de izquierdas
Un participante lanza con ironía el argumento de que el Tercer Reich no encaja en la derecha clásica: el régimen expropió fábricas y fincas a empresarios, los encarceló y colocó a socialistas y comunistas en el gobierno, y no recibió financiación de la gran industria alemana. La formulación busca más incomodar al adversario que defender una tesis.
La respuesta que desmonta ese relato
La refutación que llega en el hilo es directa. Las expropiaciones se dirigieron contra la población judía, tanto empresarios como obreros, y las propiedades acabaron en manos de empresarios alemanes, que salieron
más ricos con el expolio. Las SS, añade este participante, se convirtieron en un entramado empresarial que usaba mano de obra judía gratis para beneficio de los afines al partido. El criterio no era la clase, sino el origen.
Por qué hoy la libertad se vende como cosa de derechas
Un segundo frente aparece cuando se discute el eje izquierda-derecha actual. Una parte sostiene que los antiestatistas históricos fueron los anarquistas, ubicados en la izquierda, y que la «libertad» que hoy se asocia a la derecha es en realidad la de las grandes empresas frente a consumidores y ciudadanos. La contrarréplica culpa del totalitarismo moderno al pensamiento de Rousseau.
El dato no cierra nada. Lo aviva. Nadie logra ponerse de acuerdo en si el nazismo pertenece a un bando o si el propio eje izquierda-derecha ya no sirve para ubicarlo.