La semana anterior y esta he ido todos los días al gimnasio y bastante al remo (teletrabajo algunos días). De camino al gimnasio, que son dos estaciones de tren, todos los días he visto dos o tres personas en situación de calle a la ida y a la vuelta. En un trayecto tan breve. Y diferentes.
Y ya no que decir de camino de ida y vuelta al remo.
En el tren se metió uno y empezó a caminar como si la puerta no existiera, como bugueado, y a gritar. Era un señor mayor desorientado, sucio, con una sábana improvisada como si fuera una falda, sandalias, y moviéndose con dificultad.
No sé cómo logran entrar en trenes y por qué hay tanta presencia en estaciones de tren. Caminando por la calle ves gente en esta situación pero no tanta concentración. En el estado de desorientación o enfermedad mental que llevan lo raro es que no se caigan por las vías o quizá sí se caen y por eso todos los días hay incidentes y retrat. Yo qué sé.
Ya no es que sea el típico que viene a pedir dinero y se va o canta. Sino que su comportamiento es imprevisible y no sabes cómo van a reaccionar.
¿Es que no tienen familia? ¿El sistema pasa de esa gente? Si están enfermos, desorientados y en la mendicidad medio desabrigados, ¿nadie se ocupa de ellos?
También he visto un señor mayor que tenía la pierna sarracena. Ahí parado en mitad del arcén.
Y la mayoría desprenden un olor muy desagradable que no se te olvida luego.
Yo antes sentía pena. Ahora ya no sé.
Tener que estar viendo gente en esos estados a diario mientras se pagan tantos impuestos.
Y ya no que decir de camino de ida y vuelta al remo.
En el tren se metió uno y empezó a caminar como si la puerta no existiera, como bugueado, y a gritar. Era un señor mayor desorientado, sucio, con una sábana improvisada como si fuera una falda, sandalias, y moviéndose con dificultad.
No sé cómo logran entrar en trenes y por qué hay tanta presencia en estaciones de tren. Caminando por la calle ves gente en esta situación pero no tanta concentración. En el estado de desorientación o enfermedad mental que llevan lo raro es que no se caigan por las vías o quizá sí se caen y por eso todos los días hay incidentes y retrat. Yo qué sé.
Ya no es que sea el típico que viene a pedir dinero y se va o canta. Sino que su comportamiento es imprevisible y no sabes cómo van a reaccionar.
¿Es que no tienen familia? ¿El sistema pasa de esa gente? Si están enfermos, desorientados y en la mendicidad medio desabrigados, ¿nadie se ocupa de ellos?
También he visto un señor mayor que tenía la pierna sarracena. Ahí parado en mitad del arcén.
Y la mayoría desprenden un olor muy desagradable que no se te olvida luego.
Yo antes sentía pena. Ahora ya no sé.
Tener que estar viendo gente en esos estados a diario mientras se pagan tantos impuestos.
Última edición:
