El delta del Ganges explica la densidad de Bangladesh
No hay misterio ni catástrofe demográfica. Bangladesh, con 175 millones de habitantes en 148.460 km², es el país más densamente poblado del mundo si excluimos microestados. La respuesta está en la geología y la historia, no en las ganas de procrear de sus habitantes.
El delta del Ganges-Brahmaputra es una de las regiones más fértiles del planeta. Los sedimentos arrastrados desde el Himalaya crean un suelo que permite hasta tres cosechas anuales sin apenas fertilizante. A eso se suma un clima monzónico que garantiza el riego. Con esos mimbres, el territorio puede alimentar a mucha gente en poco espacio.
El factor colonial que lo consolidó
Los británicos, durante el Raj, convirtieron Bengala en el granero del imperio. Invirtieron en infraestructuras de riego y control de inundaciones, lo que permitió sostener una población creciente. Esa base se mantuvo tras la independencia.
Pero el mito de una natalidad desbocada no se sostiene. La tasa de fertilidad en Bangladesh ha caído de más de 6 hijos por mujer en los años 70 a 2,1 en la actualidad, justo en el nivel de reemplazo. La diferencia con Europa no es que allí exista una «ingeniería antinatalista» —como se ha llegado a decir— sino que tener un hijo cuesta poco y a los 7 años ya ayuda en el campo o en la confección de ropa para marcas globales. Son incentivos económicos, no moralinas.
¿Milagro o presión demográfica?
Quienes vaticinan el colapso de Bangladesh se olvidan de que su suelo es una máquina de producir alimentos. La alta densidad no es un problema sino una consecuencia de la fertilidad natural. El verdadero reto será mantener ese equilibrio cuando el cambio climático altere los ciclos monzónicos y suba el nivel del mar. Pero esa es otra historia.