Pues por lo que advirtió Bukele: el poder judicial es el que más cuesta de limpiar y el hueso más duro de roer para hacer valer la voluntad nacional, no la globalista (en la UE) o la cacique (en Letrinoamerica).
Ya advertí que Polonia caería. La UE no permitirá jamás un país antiglobalista al que le vaya bien. Las élites globalistas llevan casi un siglo trabajando para destruir fronteras e identidades nacionales.
Ahora hay quien se resiste. El debate ha comenzado.
Ya advertí que Polonia caería. La UE no permitirá jamás un país antiglobalista al que le vaya bien. Las élites globalistas llevan casi un siglo trabajando para destruir fronteras e identidades nacionales.
Ahora hay quien se resiste. El debate ha comenzado.