Un foro atribuye a Lavrov una guerra de 15 minutos
La frase no admite matices, según el participante que la trae al hilo: si la Unión Europea y Rusia llegan a enfrentarse de forma directa, la contienda duraría «15 minutos». Se lo atribuye al ministro de Exteriores ruso, Lavrov, y el mensaje se entendió sin esfuerzo: aquí el reloj no se mide en días, se mide en ojivas. Es el propio participante el que añade que esa guerra sería nuclear. A partir de ahí, una discusión sobre política de bloques derivó en un recuento de armamento y de posibles blancos.
El reparto de ojivas que se cita: 300 francesas frente a 6.000 rusas
El argumento que sostiene la tesis de la indefensión europea es un diferencial concreto, según quien lo plantea en el hilo:
Francia dispondría de unas 300 cabezas nucleares frente a las
6.000 rusas. De ahí la conclusión pesimista, según esa lectura: los primeros objetivos serían
Berlín, Varsovia y Londres, y el resto de capitales se plegaría. Hay quien recuerda que el PIB europeo multiplica por diez el ruso, un consuelo de escaso valor cuando lo que se compara son ciudades y no balances contables.
Frente a esa corriente aparece la contraria, apoyada en la idea de la
destrucción mutua asegurada que invoca otro participante. Bastaría un puñado de artefactos, no miles, según esa tesis:
cuatro sobre Moscú, cuatro sobre San Petersburgo y uno por cada una de las diez mayores ciudades rusas, y el país se queda sin cabeza que agachar. La asimetría de arsenales no garantiza nada, sostiene esta versión, porque nadie gana una guerra nuclear.
El punto que nadie cierra del todo: si el paraguas estadounidense es creíble o si Europa, simplemente, está sola. Ahí sigue el desacuerdo.