350.000 dólares por el pasaporte y encima el pique del mundial
Arranca el tramo con un gol. Un participante celebra el partido que España le ganó a Argentina y avisa de que va a recordárselo a cada argentino que se cruce durante el resto de su vida. El mensaje siguiente engancha el pique con el asunto del hilo: pagar
350.000 dólares y además escuchar que hubo trampa y árbitros comprados. A partir de ahí la conversación se abre en tres frentes: el precio del pasaporte, los precedentes de pasaportes retirados y una pelea larga sobre imperios, religión y quién paga la fiesta en España.
Qué se ha sabido
El programa argentino ya no se discute: se da por sabido. Lo que entra aquí son los
350.000 dólares repetidos como precio de entrada, y una corrección que alguien hace a otro forero que había traducido la cifra a euros: son dólares americanos. A partir de ahí, cada uno hace su cuenta.
Un participante cuenta que le ha llegado un correo de una persona que trabaja en
Henley, una de las firmas de inmigración más grandes, y resume que pagar tanto por el pasaporte argentino no le sale a cuenta a nadie. Añade su pronóstico: cuando cambie el Gobierno, los compradores se quedarán sin nada.
Los precedentes ocupan varios mensajes. Uno cifra en
400.000 dólares los pasaportes que vendió Turquía, recuerda la investigación posterior por falsificación documental y sostiene que casi
7.000 solicitantes se quedaron sin pasaporte. El mismo mensaje menciona a dos inversores conocidos a los que una isla del Caribe retiró el pasaporte después de pagar
200.000 dólares cada uno.
En el hilo se dejan tres enlaces. Uno es la noticia de
elEconomista sobre la venta de la ciudadanía argentina por 350.000 dólares. Otro es el anuncio oficial de Caputo al frente del programa. El tercero es una pregunta escrita del Parlamento británico fechada el
22 de junio de 2026, que alguien trae para comparar regímenes. Y sobrevolando todo, un vídeo.
Dónde está la bronca
Aquí el hilo se parte en dos. Un grupo sigue con el dinero y otro se va al imperio y no vuelve.
En el dinero, el choque es simple: quien sostiene que el programa es un chiringuito y quien responde que el que se arriesga ya sabe lo que firma. Varios comparan la operación con una apuesta. Uno dice que invertir 350.000 dólares allí es «más arriesgado que ir al casino y jugárselo todo de golpe». Otro contesta que, con esa cifra por delante, más vale que quien la reúna tenga suerte. Y otro resume que no dejaría ni cinco euros en un banco argentino.
Otra discusión es quién gana con cada modelo. Un participante plantea que España da la nacionalidad gratis porque quiere votantes con menos renta, que votan a la izquierda, y que Argentina cobra
350.000 porque busca votantes con dinero, que votan a la derecha. Es su lectura, no un dato del programa, y en el hilo no se le rebate: se le da la razón a medias y se sigue.
La bronca gorda, la que ocupa más páginas, es histórica. Un participante sostiene que el imperio español nunca debió existir porque no hizo nada bien y que, si no se iba a actuar como imperio, mejor no intentarlo. Le responden por dos vías. La primera: si los reyes no hubieran gastado el tesoro en guerras religiosas y los políticos de los siglos XIX y XX hubieran sido otra cosa, España tendría un imperio colonial parecido al británico. La segunda, más larga: un forero atribuye el atraso de las antiguas colonias a la expansión del protestantismo y enlaza ese avance con el crecimiento del narcotráfico en la zona. La réplica llega en forma de comparación con Estados Unidos y Canadá, con las reservas y el alcohol como coletilla.
Entre medias, un participante pide bajar el tono. No por corrección política, dice, sino porque los motes son el regalo perfecto para el de arriba: en cuanto sueltas uno, ya no te discuten el fondo. Y propone mirar los incentivos: quién paga con IRPF, IVA y cotización, quién se beneficia de las empresas de servicios y los chiringuitos de subvención y quién decide el grifo. La respuesta que recibe es más de lo mismo, con descalificaciones hacia migrantes y hacia el propio país.
El aviso no cuaja.
Un subhilo se va por otro lado, el de casarse para conseguir papeles, y deriva hacia tópicos sobre las argentinas que no aportan nada al asunto del precio. Nadie lo corta.
Qué cambia respecto a antes
Se da por superado el detalle técnico del programa. Aquí ya se discute si el comprador recuperará algo y quién gana con cada modelo migratorio. Entra un asunto que no estaba: el eje imperio, religión y colonización, que se come media página. Y entra el marcador emocional del mundial, que reaparece en cuanto alguien menciona Argentina.
Dos apuntes de cuentas. Uno: alguien traduce los 350.000 a unos 200 euros al cambio y le corrigen de inmediato. Dos: el hilo no se pone de acuerdo en si el comprador potencial existe. Unos dicen que nadie quiere ser argentino y que solo se les ocurren los ucranianos para librarse del frente. Otros responden que aquí habrá quien pague lo que sea por emigrar.
Los dos bandos siguen ahí al acabar el tramo.