Un ejército profesional puede contener a una masa de civiles sin necesidad de disparar a cancelar. Hay toda una escala de gestos disuasorios entre que cuatro policías miren impasibles como pasan cientos de miles y llegar al extremo de usar la fuerza letal sin avisar como si fuese el desembarco de Normandía.
Mostramos una debilidad extrema ante el mundo. Si Félix Bolaños admitió ayer que entraron 70.000 es que fueron muchísimos más. Probablemente entraron más personas ese día que los habitantes que tiene censados Ceuta.
Depende de "los civiles" y su determinación, pensando además que la vida para la gente que no tiene nada que perder pero sí ganar el paraíso por el martirio, es diferente de como la vemos nosotros. No hace falta que todos tengan esa determinación. Con que haya media decena convencida del beneficio del martirio o de que los soldados españoles no tienen valor ¿cómo los paras sin pegar tiros?
Habría que planificar perfectamente la escalada de la violencia, yendo desde policía antidisturbios a las armas militares y con barreras de espinos y fuego ya que minar el terreno en Ceuta parecería algo impropio de un país del primer mundo con empatía y amabilidad...
La situación a mi parecer es endiablada porque ambas partes del litigio juegan con reglas diferentes pero el "mundo" y los relatos de parte interesados, juzgarán paternalistamente por los valores que representa cada parte, dándose la circunstancia de que a España se le va a exigir un comportamiento que no se espera ni se exigirá a Jovenlandia.
El mundo se mueve en términos de hipocresía que dejan fuera las soluciones contundentes a menos que el país implicado decida dar un golpe en la mesa y que salga el sol por donde quiera.
Y ese es el terreno real en el que nos movemos. Los negocios con Jovenlandia son suculentos para una parte ínfima de españoles y de otras nacionalidades que presionarán para que todo siga como está a pesar de la humillación de España.
El libre comercio que supera fronteras y sentimientos de arraigo, pertenencia e identidad, pesa mucho cuando tus capacidades de influencia son medianas o pequeñas.
A Erdogán le dieron un golpe de estado que requiere de no mucha imaginación suponer quiénes estaban detrás. El apoyo popular fue potente y lo superó pasando a una fase distinta. Depuró -eufemísticamente hablando- a todo sospechoso de estar en la traición y ahora es un país que sigue en la OTAN pero no se meten con él, a menos que fragüe el latente conflicto con.... Israel.