El control de precios de Podemos y el fantasma de Diocleciano
La propuesta de Podemos para atajar la subida del IPC es sencilla sobre el papel: topar los precios de la cesta de la compra y de los carburantes. En la práctica, la medida se topa con la historia. El Edicto sobre Precios Máximos, el gran precedente de esta receta, suele recordarse como un fracaso: cuando un Estado fija precios sin tocar el proceso productivo, la oferta tiende a desaparecer.
Los críticos no necesitan adornos. Si se topan los precios sin controlar la cadena de producción, el resultado probable son estanterías vacías, colas y racionamiento. Cuba y Venezuela aparecen como recordatorio de advertencia. Y hay un detalle incómodo: quien más recauda con la subida de precios es el propio Estado vía impuestos, algo que conviene tener presente cuando el discurso oficial se llena de preocupación por el ciudadano.
Qué puede salir mal cuando el precio lo fija la ley
La teoría económica es tozuda con los precios máximos: si el precio no cubre el coste, el producto se esfuma del mercado. Los defensores de la intervención replican que hay situaciones excepcionales, con márgenes de distribución inflados, que justifican la excepción. Pero el precedente histórico juega en contra, y la propia palabra clave del proyecto no ayuda.
Topar, según el diccionario, significa chocar, embestir, colisionar. Nada que ver con el anglicismo top. La iniciativa, en ese sentido, es fiel a su nombre: choca con la evidencia acumulada durante siglos.
Un plan que llega tarde y mal vestido
Hay quien resta crédito a la propuesta por razones políticas. Se argumenta que la formación ya no tiene peso real y que la medida suena más a titulares que a política pública. La desconfianza hacia el plan tiene menos que ver con las cifras del IPC que con la credibilidad de quienes lo firman.
Mientras tanto, la inflación sigue su curso. El trío formado por un problema real, una solución de manual y una historia de fracasos rara vez acaba bien. Esta vez, encima, el manual está escrito con la letra de siempre.