Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

El periodista José María Ledesma escribió en X que prohibiría VOX y que el problema es que España es una democracia. La frase, difundida como captura de pantalla, mezcla una opinión personal con una contradicción evidente: pedir la ilegalización de un partido legal en un régimen que permite pedirla.
El periodista José María Ledesma escribió en X que prohibiría VOX y que el problema es que España es una democracia. La frase, difundida como captura de pantalla, mezcla una opinión personal con una contradicción evidente: pedir la ilegalización de un partido legal en un régimen que permite pedirla.
El periodista José María Ledesma publicó en X una frase breve: «Lo prohibiría. El problema es que estamos en una democracia». El mensaje circuló como captura de pantalla y se convirtió en objeto de discusión política. La frase no identifica explícitamente a VOX en el texto, pero el contexto de la publicación y su difusión la vinculan al partido de Santiago Abascal. Ledesma es un periodista conocido por su actividad en redes y por su línea editorial crítica con la derecha.
El argumento que más se repite es que la frase contiene una paradoja: quien pide prohibir un partido legal se apoya en el mismo sistema democrático que permite expresar esa petición. En España, la Constitución de 1978 garantiza la libertad de expresión en su artículo 20 y la libertad de asociación en el 22. La Ley de Partidos de 2002 permite la ilegalización solo por sentencia judicial y por causas tasadas, como el apoyo a la violencia. Ninguna de esas causas se aplica a VOX por su ideología.
La polémica no es nueva. En los últimos años, dirigentes y comentaristas de distintos signos han pedido prohibir formaciones políticas contrarias a su línea. La diferencia es que ahora la petición viene de un periodista y se formula como opinión personal, no como propuesta normativa. Eso no la hace menos llamativa: un profesional de la información pidiendo la exclusión legal de un partido es un gesto que sus colegas suelen criticar cuando lo hace el adversario.
Ilegalizar una formación política no es gratis. En España, la Ley de Partidos exige un procedimiento judicial con plazos, pruebas y recursos. Un proceso así puede durar años y genera costes administrativos y judiciales. Además, la experiencia comparada muestra que prohibir partidos suele reforzar su relato victimista y movilizar a su electorado. No hay cifras públicas del coste de un proceso de ilegalización en España, pero el precedente de Batasuna, ilegalizada en 2003, tardó años en resolverse y pasó por el Tribunal Supremo y el Constitucional.
La ley española ya distingue entre opinar y delinquir. Pedir la prohibición de un partido legal es una opinión, no un delito. Otra cosa es que sea coherente con la defensa de la democracia que se invoca. La frase de Ledesma, en todo caso, no cambia el estatus legal de VOX ni abre un proceso. Es una declaración pública que dice más de quien la firma que del partido al que se refiere.
Ver publicación en X
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
(mensaje citado en revisión)