De 2001 a Matrix: el canon de la ciencia ficción hasta 2000
Cuatro décadas de cine y televisión de género caben entre el estreno de Doctor Who y el de Matrix. La pregunta no es qué entra en la lista —entra casi todo—, sino dónde se corta. El recuento arrancó con un límite superior en Parque Jurásico (1993) y Toy Story (1995), por aquello de que cambiaron el género de raíz. La petición popular obligó a estirarlo hasta el año 2000. Y ese desliz de siete años abrió la caja de los truenos: si la
ciencia ficción cinematográfica mutó en 1993, la televisión había empezado mucho antes, con Star Trek: La nueva generación (1987) y Babylon 5 (1995) usando ya ordenadores a destajo para los efectos, por risibles que parezcan hoy.
¿Cambió antes la televisión que el cine?
La tesis de quien propone la lista es esa: las series usaban ya ordenadores para los efectos especiales desde finales de los ochenta. La paradoja es que esos efectos cantan hoy más que un decorado de cartón piedra. La británica
Enano Rojo, emitida entre 1988 y 2012 en la BBC, es otro de los títulos del catálogo. Lo mismo con Doctor Who, en antena desde 1963 hasta 1986 en la BBC.
Los sesenta: de Kubrick a las marionetas de los Anderson
Aquí el consenso es amplio.
2001: Una odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick, aparece en casi todas las quinielas como la cima del género, con el aval de estar basada en una novela de Arthur C. Clarke. Cinco años antes, Jasón y los argonautas (1963) figura también entre los títulos de la década. En televisión, Thunderbirds (1965-1966) y Viaje al fondo del mar (1964-1968) repartían el pastel entre marionetas sofisticadas y aventura submarina. La pareja Gerry y Sylvia Anderson firmó después su primera serie adulta antes de saltar a Espacio 1999, más ambiciosa y peor envejecida, aunque recordada con cariño.
Los setenta, el decenio que nadie discute
Solaris (1972), Naves misteriosas (1972), El planeta salvaje (1973), Almas de metal (1973), Vinieron de dentro de… (1975) y La invasión de los ultracuerpos (1978) conforman una alineación que casi nadie cuestiona. Entre ellos, la cinta de Tarkovski y el filme de animación de René Laloux son dos de los títulos citados. El planeta salvaje, con su estética surreal y su argumento de apariencia infantil, funciona como parábola metafísica: hay quien confiesa haberla usado durante años como ruido blanco para dormir. El remake de La invasión de los ultracuerpos, el de Philip Kaufman, se reivindica como más opresivo que el original de 1956, con la icónica imagen de Donald Sutherland como sello para la historia. Y hay incluso quien recuerda los recreos escolares como termómetro del género: ganaba quien narrase la película con las cosas más gigantescas, y un título como
Gorgo bastaba para dejar a todos callados.
Star Wars, Blade Runner y el efecto Matrix
La trilogía original de Star Wars (1977-1983) y Encuentros en la tercera fase (1977) se colocan como el antes y el después para toda una generación. Blade Runner (1982) entra sin discusión. Ya en el filo del milenio, Matrix (1999) y Dark City (1998) reabren la disputa sobre quién renovó de verdad los efectos y la narrativa de acción. La secuencia del
bullet time se cita como icono del cine, y su estética influyó en títulos posteriores. Dark City, en cambio, vivió siempre a la sombra de la anterior, pese a que ambas se pisaron en el tiempo.
¿Por qué el CGI actual parece peor que el de hace veinte años?
Es una afirmación que circula en el hilo: el efecto digital de hoy sería inferior al de hace dos décadas. Frente a eso, hay quien prefiere no revisar los clásicos para no estropear el recuerdo. Espacio 1999, con sus transformaciones y sus maquetas, se vería ahora mucho peor de lo que se recuerda. La discusión sigue sin cerrarse.
De Blake's 7 a los precursores de los Power Rangers
El tramo final se llena de títulos que apenas se reponen. Los 7 de Blake, Bajo la montaña (1981, Nueva Zelanda), Chocky (1984) o Space: Above and Beyond (1995) figuran entre los rescatados. También asoman los precursores de los Power Rangers, con sagas japonesas de robots cantadas por la misma voz que entonaba la cabecera de los Caballeros del Zodiaco. La animación de los noventa, emitida por Antena 3 a primeros de esa década, completa un catálogo del que apenas circulan copias.
El corte en el año 2000 era una excusa para poner orden, no una frontera natural. Cada generación tiene su propio 1968, su propio 1977, su propio 1993. Nadie ha logrado decidir cuál de esos años marcó de verdad el punto de inflexión, y la lista sigue engordando. Mientras se discute, las copias siguen circulando por canales que ningún catálogo oficial reconoce.