El giro de otro influencer maga: ahora es pro-Ucrania tras el pastizal
A principios de año, el relato dominante daba por segura la derrota de Ucrania y se presionaba para que Kiev se rindiera. Entonces, ciertos influencers alineados con el trumpismo más militante coreaban consignas pro-rusas. Ahora, uno de ellos ha dado un giro de 180 grados y se declara «pro-ucraniano a muerte». La pregunta es cuánto tiene de convicción y cuánto de cambio de flujo financiero.
¿Conversión o nueva fuente de ingresos?
No es un caso aislado. La sospecha de que estos personajes son «pro-dinero a muerte» planea sobre el debate. La llegada de fondos para Ucrania —el «pastizal de la ACOM» en la jerga— sería el verdadero motor del viraje. Mientras que antes la narrativa hostil a Ucrania era la que pagaba, ahora el flujo cambiaría de dirección. Quienes ayer calificaban a Zelenski de enemigo, hoy lo aplauden.
El papel de Tim Pool y la compra de cuentas
El presentador estadounidense Tim Pool, conocido por su línea editorial ambigua, ha sido señalado como parte de una red de «monigotes» que se venden al mejor postor. En el ecosistema digital se sospecha que muchas cuentas no son más que productos alquilados: se compran, se cambian de bando según la financiación disponible. La compraventa de perfiles en redes y foros es una práctica documentada.
El contexto geopolítico
La guerra ha mutado. El apoyo de Rusia a Irán y su implicación en ataques contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo han reconfigurado alianzas. Quienes antes veían a Putin como un baluarte anti-OTAN ahora descubren que sus intereses chocan con los de la propia esfera occidental. La supuesta derrota ucraniana ya no es un hecho. Los pronósticos que hace meses se daban por ciertos se han desmoronado.
Pero si la propaganda se compra y se vende como un commodity, ¿de qué sirven las banderas ideológicas? El siguiente que cambie de chaqueta quizá no lo haga por convicción, sino porque el cheque ha llegado.