Acampada de Sol por la vivienda: 150 personas y la sombra del 15-M
¿Puede repetirse un 15-M si quien gobierna es la izquierda? Es la pregunta que sobrevuela una acampada que, a la hora de esta discusión, reunía a unas
150 personas en la Puerta del Sol contra la crisis de la vivienda, según un mensaje que circula en el propio debate. El dato no es menor: el Ejecutivo central suma
ocho años en Moncloa, cuatro de ellos con Podemos en la vicepresidencia. La comparación con el movimiento de 2011 aparece sola. Y se desinfla sola.
¿Cuánta gente hay realmente en la acampada de Sol?
La cifra que se maneja ronda el centenar y medio de asistentes, muy lejos de las mareas que desbordaron la plaza en 2011. Y el tiempo no juega a favor: una de las participantes augura
lluvia en Madrid toda la semana, lo que amenaza con vaciar los campamentos. Hay quien ya da la convocatoria por fracasada y reclama que los acampados dejen limpio lo que ocupan, argumentando que los impuestos deben ir a construir vivienda, no a limpiar la plaza.
El dato que descoloca: las competencias de vivienda no son del Gobierno
Aquí está el giro que rompe el relato fácil. Aunque se reproche al PSOE no hacer nada por el acceso a la vivienda —y hay quien sostiene que en la práctica aplica políticas de la derecha—, un participante recuerda que
las competencias de urbanismo y vivienda están transferidas a las comunidades autónomas. Ese detalle convierte cualquier protesta genérica contra Moncloa en un disparo sin diana clara. Quién debería mover ficha queda, de momento, sin respuesta.
Por qué esto no es el 15-M de 2011
Los paralelismos se acumulan y se caen. El 15-M nació, según se sostiene en el debate, cuando se intuía el final de un ciclo del PSOE y la llegada del PP. Ahora el signo es distinto: la protesta apunta a un Ejecutivo de izquierdas al que se acusa de
preparar el terreno de cara a unas elecciones. Se sostiene incluso que a primera hora de la mañana ya circulaba publicidad institucional cargando la culpa a las autonomías. Que la acampada esté orquestada o subvencionada es una sospecha que circula sin prueba alguna aportada.
Al final, la pregunta no es si habrá otro 15-M. Es si un movimiento que nació contra los de arriba puede renacer pidiendo que los de arriba se pongan de acuerdo. Se espera lluvia esta semana en Madrid.