La piscina hinchable del vecino de arriba: un desastre asegurado
Tener una piscina hinchable en el salón es una idea tan descabellada que parece imposible que alguien la haya llevado a cabo. Sin embargo, un vídeo que circula por redes muestra a un inquilino que ha montado una piscina hinchable en el salón de su piso. Las consecuencias: goteras en el vecino de abajo, que no da crédito a lo que ve.
¿Qué hacer cuando el vecino de arriba tiene su propia piscina?
El damnificado se pregunta, con humor e ironía, qué opciones tiene. La respuesta más inmediata pasa por reclamar al seguro de hogar. Los seguros multirriesgo suelen cubrir daños por agua, aunque habrá que demostrar que la causa fue una piscina hinchable y no una simple tubería rota. Algunos apuntan que el vecino de arriba podría tener su propio seguro, pero dado el nivel de la ocurrencia, quizá no haya contratado nada.
El vídeo: una producción de culto
La grabación, de calidad deliberadamente mediocre y con una música atemporal, ha sido calificada como «sublime» y «épica», reminiscente del cine de los 70. Un análisis subjetivo que contrasta con el drama real de los inundados.
Con la subida del seguro de hogar, ser el vecino de arriba nunca fue tan caro. O quizá la próxima moda sea instalar duchas en el techo. Habrá que esperar.