No lo descarto, pero yo a los míos los he educado en la austeridad y lo han aprendido porque yo mismo soy muy austero. Les he pagado colegios privados porque no quería que fueran víctimas de la “escola catalana” independentista, pogre y multicultural.
Y lo del piso es porque hace años me di cuenta de que la gente joven tendría unos problemas con la vivienda infinitamente peores que los que tuve yo de joven, que aunque por aquí digan que a los viejunos nos regalaban los pisos, mi primer piso me costó años de ahorro, privaciones, estrés y trabajo. Lo que pasa es que si antes era difícil, ahora directamente es imposible.
Lo que no entiendo es cómo hay gente de mi edad, con más dinero que yo, que vive a todo trapo y no ahorra nada para sus descendientes con el argumento de “si yo pude espabilarme, ellos también podrán”. No son conscientes de que el mundo ha cambiado, y no precisamente para bien. Seguramente sus descendientes serán más “resilientes” que los míos, pero también tendrán muchas más posibilidades de tener una vida complicada o acabar acampados en una plaza, reclamando una vivienda digna.