Alberto Núñez Feijóo ha aceptado una entrevista con el youtuber Jordi Wild, según un mensaje difundido en X. La cita aún no tiene fecha ni hora confirmadas.
La política española ha encontrado un nuevo escenario: el sofá de un youtuber. Alberto Núñez Feijóo ha aceptado ser entrevistado por Jordi Wild, según un mensaje difundido en X. La respuesta del líder del PP, recogida en ese mensaje, fue directa: «Supongo que es más fácil esto que meterse en un ring contigo. Pon fecha y hora, y nos vemos». La invitación queda abierta también para Pedro Sánchez y Santiago Abascal, aunque ninguno de los dos ha confirmado asistencia.
Un formato que ya no es marginal
Wild no es un desconocido. Su canal acumula millones de suscriptores y sus entrevistas duran horas. Ese formato, lejos del plató televisivo de veinte minutos, permite al entrevistado desarrollar argumentos sin la presión del corte publicitario. Para un político, es una oportunidad de llegar a un público que no consume medios tradicionales.
El cálculo de Feijóo
Aceptar una entrevista así tiene riesgos. El entrevistador no sigue el guion de un informativo y las preguntas pueden ir por donde menos conviene. Pero también ofrece algo que los debates parlamentarios no dan: tiempo. Feijóo puede explicar su programa sin interrupciones, sin réplicas y sin el filtro de un presentador hostil. Es una apuesta por el formato largo en un momento en que la atención se mide en segundos.
Sánchez y Abascal, la pelota en su tejado
La invitación a Pedro Sánchez y Santiago Abascal convierte la entrevista en una prueba de disposición. Si aceptan, el formato se consolida como paso obligado. Si rechazan, la ausencia se interpreta. No hay fecha ni hora confirmadas para ninguna de las tres posibles citas.
Lo que está en juego
Más allá del ruido, el movimiento de Feijóo apunta a un cambio en la comunicación política. Los medios tradicionales ya no son el único canal. Los youtubers con audiencias millonarias se han convertido en interlocutores válidos. Que un candidato a la presidencia del Gobierno acepte ese marco dice algo sobre cómo se hace política en 2025.