El problema es la vivienda.
En los 80s, un chaval con 20 a 21 años se echaba novia fija, se ponía a trabajar y con 25 años, daba la entrada a un piso, se casaba, le hacían fijo en la empresa y con 27 ya tenía retoño, mientras la mujer se quedaba en casa cuidando al churumbel, que había que criar hasta los veintipocos.
20 años después, el señor ya tenía 46 años, el niño/a estaba en la universidad, la casa pagada, cobrando un sueldo que le permitía tener ahorros y una segunda residencia vacacional, y de ahí en adelante, la mujer que dependía del marido económicamente, tenía que aguantarlo, hasta que el marido fallecía y ella pillaba pensión de jubilación y se acabó.
Hoy un chaval se encuentra con trabajos precarios por el alto desempleo, tiene que ahorrar 60K para poder pedir una hipoteca, porque si no, el banco no da el préstamo, los dos tienen que trabajar, antes con una sola nómina se sacaba adelante una familia. El chaval con 30 años, se mete en un piso que se come 900 euros mensuales de dos nóminas de 1.200€, les quedan 1.900€ para vivir limpios, prorrateando las pagas extras de dos nóminas. Por supuesto, hay que restar a esos 1900€ el gasto de dos coches, porque hay que recordar, que los dos trabajan y por lo general, necesitan un vehículo que se puede comer tranquilamente más de 500€/mes, ya les queda 1.400€ limpios para tirar, siempre que los dos trabajen, como falle alguno de los dos, ya las cuentas no cuadran. Tener un niño con semejante nivel de gasto e inestabilidad económica es un riesgo, así que van posponiendo la paternidad unos años. Al final tienen un descendiente, a los treinta y tantos/ treinta y muchos, el descendiente está en la universidad, pero no se puede independizar, hasta los veintimuchos, con lo que suponen un gasto a la familia, que vive al límite, porque con 40 años, por lo general ya las empresas empiezan a prescindir de gente y si alguno de los dos se queda en el paro, vienen problemas, porque siguen pagando la hipoteca que recordemos, se come 900€/mes.
En definitiva, antes era mucho más fácil que alguien joven, se casase, tuviese descendientes, pudiese comprar una vivienda, pudiese emanciparse y tener pareja hasta los 40 años o más.
Hoy vivimos en una sociedad que hace todo lo posible para eso, para reducir la natalidad y sin natalidad, no hay motivo para que una pareja aguante y siempre, con la angustia de que alguno de los dos se quede sin trabajo, con lo que eso supone, que básicamente, es que se quedan sin casa y todo el plan se va al garete, porque las hipotecas son a 30 a 40 años.