¿Es inminente una guerra mundial? - III
El actual conflicto entre Occidente y Eurasia es principalmente económico. Cierto que hay una guerra en Ucrania donde se asedian ciudades y tienen lugar batallas y bombardeos, pero no es nada notoriamente diferente de lo que hemos visto en Irak, Afganistán, Siria o Libia a lo largo de los últimos años. Lo importante del episodio ucraniano, magnificado por una formidable maquinaria mediática, es que sirve como pretexto para declarar una guerra económica entre Occidente y Eurasia. Hablo de Eurasia y no solo de Rusia porque China, India y demás estados de la OCS Organización de Cooperación de Shanghái son la otra parte beligerante en la guerra económica, sin cuyo apoyo Rusia no podría resistir.
Esta guerra económica es asimétrica porque cada bando ataca al otro o toma sus represalias en planos completamente diferentes: Occidente impone sanciones en la economía financiera, por ejemplo expulsando a Rusia del sistema bancario internacional SWIFT para que no pueda cobrar por sus exportaciones de gas o petróleo, y Rusia toma medidas en la economía real, por ejemplo amenazando con cortarle el gas a Europa (para el que no tiene alternativa viable) si no le pagan en rublos; Occidente impide el acceso de los bancos rusos a créditos internacionales y Rusia resiste gracias a una economía saneada cuya deuda apenas representa un 20% del PIB y cuenta con reservas de oro; la cotización de las acciones de las empresas rusas se hunde en los mercados bursátiles internacionales y esas empresas aprovechan para hacerse con la mayoría del accionariado a precio de saldo; Occidente presiona a los estados de América Latina, África o Asia para que se sumen a las sanciones contra Rusia, pero ninguno puede prescindir del trigo ruso ni de los fertilizantes que se fabrican en Rusia, so pena de sufrir hambruna. Es en suma la guerra de Mercurio contra Saturno.
Mercurio es el planeta del comercio, de los medios de comunicación, de la Bolsa y de los mercados financieros. La señal de que Mercurio rige la economía en cuanto actividad lucrativa (porque la Economía son muchas cosas más) es que su efigie o sus símbolos están a la entrada de todas las Bolsas del mundo. Saturno en cambio es el planeta de los bienes raíces, de los recursos naturales, de la agricultura y las cosechas, de las penurias y las restricciones. Saturno es el planeta de lo que se siembra y a su debido tiempo se cosecha, cuya guadaña es instrumento de justicia, porque cada cual recogerá de lo que sembró: quien invirtió en cosas de fundamento, tendrá un patrimonio sólido; quien especuló, se apalancó o se dedicó a adquirir papelitos de colores (físicos o virtuales), tendrá una ruina.