Del rubio de Newman a la cienciología: el hilo se descarrila
Entre el 18 y el 21 de septiembre la prueba de cámara desaparece del hilo. Lo que ocupa las páginas es otra cosa: si Newman era rubio o castaño, si su matrimonio con Joanne Woodward aguantó por acuerdo, un chiste viejo sobre dos reclusos y una discusión sobre la cienciología que arranca con la próxima película de los Javis. La operación de cadera que abrió el tramo anterior queda de fondo:
Bonté cruza los dedos para que salga bien y ahí se acaba.
Qué se ha sabido
Poco material nuevo, y casi todo de memoria.
Ciudadano 0 recuerda la escena de «Emmanuelle» con la fotografía de Newman y añade un dato que no había salido: Steve McQueen aparece brevemente en esa película, cuando empezaba, y años después rodó «El coloso en llamas» con Newman. Eran bastante amigos. Lo pega así:
EntebbeSS vuelve con su lista de siempre —la prueba de pantalla, los celos, el hermano de origen español de ojos azules, el 35 mm en el cine de León, el tramo final de la novela— y añade dos cosas: que Marisa Pavan, hermana de Pier Angeli, casi ganó un Oscar, y que a Ursula Andress no la hacían caso ni en Roma ni en Estados Unidos hasta que se tiñó el pelo. Zbigniew apunta que la hermana gemela de Pier Angeli tuvo lo suyo, sin concretar nada más.
berza deja su hipótesis sobre el matrimonio. Woodward había estado antes con Gore Vidal, relación que ella describió como simple amistad, y con Newman era otra cosa.
«Sabiendo cómo es Hollywood, no me extrañaría que fuera un matrimonio tapadera». Ni documento ni enlace. Añade una comparación: ni una estrella actual quiere salir del armario, dice, porque se le hunde el negocio. EntebbeSS lo niega y trae un argumento de experiencia propia: cuenta que
en agosto estuvo dentro de la sede de la cienciología en Madrid y que le dieron un folleto.
Dónde está la bronca
Aquí el tramo se parte en dos broncas menores y ninguna va de la prueba de cámara.
La primera es el pelo. Bonté dice que Newman le parece muy guapo y muy masculino para ser rubio. EntebbeSS corrige: castaño. Bonté matiza: castaño muy clarito y, desde el pelo azabache, eso es rubio. Tres mensajes para eso, y uno de ellos es un «Buuuuuuuuu».
La segunda es el tapadera sí o no. berza lo da por probable. EntebbeSS lo rechaza: si fuera verdad, dice, habrían salido rumores de Newman como los hay de otras estrellas a las que se señala sin pruebas, y saca a relucir la cienciología y una supuesta terapia de aversión que, según él, se administra a escondidas. Es una afirmación suya, sin fuente. Nadie la pide.
Y un tercer frente, más de fondo:
Anselmo Clavé sostiene que los hombres con poder, dinero y fama siempre han hecho lo mismo y que es el resto el que se equivoca al juzgarlo. Va en tono de ocurrencia, sin desarrollo, y nadie lo recoge.
El desvío: de la prueba de cámara a los Javis
EntebbeSS pregunta si alguien irá a ver la próxima película de los Javis y aprovecha para hablar de una supuesta agenda oficial y de 1984. No aporta pruebas, solo la sospecha. Zbigniew responde que irá si invita el otro, que el cine está caro. Bonté remata que los Javis dan sexo, y no por su orientación. A partir de ahí el hilo se va del todo: hay quien dice que en Hollywood siempre ha habido mucho vicio y no entiende la sorpresa, y quien pregunta si Newman, el informático, tiene algo que ver con los sistemas actuales. Es un chiste con el apellido y dura un mensaje. Otro resume el título de la película en «Al este de Elda» y se despide.
Queda la salida más limpia del tramo.
Leer: «Ver a Newman gesticular es... Me sonrió solo». Nadie le contesta. Y Carnemomia comenta la foto de Pier Angeli que se vuelve a pegar: muy guapa, la de «Historia de una monja», y a Dean lo ve llevándola como un trofeo, un poco falso. Ciudadano 0 contesta que cualquiera la llevaría así.
Qué cambia respecto a antes
Que la prueba de cámara ya no es el centro de nada. Se da por contado que era una prueba de casting —lo repite quien la vio en cine— y nadie intenta verificarlo. El hilo ha pasado de discutir qué había entre los dos actores a discutir el color de un pelo y la vida privada de un matrimonio. La operación de cadera queda en un par de ánimos y desaparece. Entran asuntos nuevos que no se sostienen en nada: la cienciología, la supuesta agenda y la química de los Javis. Y Zbigniew y EntebbeSS, en medio de todo, se citan para verse. Sin plazo y sin fecha.