¿De quién eres? El apellido no basta, preguntan por tus apodos
Cuando alguien nuevo llega a un pueblo, la pregunta no es '¿cómo te llamas?', sino '¿de quién eres?'. No importa el DNI: lo que cuenta es el mote familiar, la 'casta' que te identifica como hijo de quien eres. En muchas zonas de Andalucía y Extremadura, esa costumbre sigue viva, aunque cada vez más desdibujada por las redes sociales y la pérdida de la transmisión oral.
Los dos apellidos que no están en el registro
En las familias se heredan hasta dos sobrenombres, a menudo ligados al oficio o a una característica de los antepasados. 'Tú eres Falcón', decían, y no era apellido sino una seña que venía de los abuelos. Esa tradición, que recuerda a la novela 'Los santos inocentes', se mantuvo viva hasta la Guerra Civil. Pero hoy, muchos notan que la cadena se rompe: 'va a terminar conmigo', apunta quien reconoce que esa información no se transmite a sus hijos.
Redes sociales vs. memoria oral
Las redes sociales han cambiado las reglas: ahora se puede 'investigar' a alguien en Facebook o Instagram antes de preguntar. Pero para los más mayores, el truco sigue siendo el mismo: soltar el apodo y ver si el otro reacciona. 'Yo soy bisnieto del Manolo, el del correo', es una carta de presentación que ningún algoritmo reemplaza del todo.
Queda la ironía de que, en un país donde el parentesco se diluye, la pregunta '¿de quién eres?' siga siendo tan territorial. Para unos, un orgullo dinástico; para otros, la constatación de que no queda casi familia. El apodo, ese marcador que ni el INE registra, sigue definiendo quién eres en tu pueblo.