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Un cálculo difundido en redes sostiene que construir un millón de viviendas exigiría tres millones de trabajadores de la construcción, y que alojar a esos trabajadores requeriría a su vez otro millón de pisos. Es un ejercicio teórico, no una previsión oficial.
La idea circula en redes como una forma de señalar el cuello de botella que aparece cuando se promete vivienda a gran escala sin contar con quien la construya. El cálculo es sencillo y por eso mismo incómodo: un millón de pisos necesitarían, según este planteamiento, tres millones de trabajadores. Y esos tres millones de trabajadores, si vienen de fuera, necesitarían dónde vivir.
La cifra de tres millones de trabajadores para un millón de viviendas no procede de ningún organismo oficial. Es una estimación que circula atribuida a un usuario de redes y que se apoya en una idea intuitiva: cada vivienda en construcción requiere mano de obra en varias fases, desde la estructura hasta los acabados.
El problema de fondo es que España no tiene hoy tres millones de trabajadores disponibles en la construcción. El sector se quedó sin buena parte de su plantilla después de la crisis de 2008 y nunca la recuperó del todo. La formación de nuevos profesionales es lenta y la competencia con otros sectores, como la logística o la hostelería, es fuerte.
La segunda parte del cálculo es la que le da la vuelta al argumento. Si esos tres millones de trabajadores vinieran de fuera, habría que alojarlos. Y alojarlos exigiría construir más viviendas, lo que a su vez requeriría más trabajadores, que también necesitarían alojamiento.
Es un razonamiento circular que no pretende resolverse, sino mostrar que cualquier plan de vivienda a gran escala choca con la realidad del mercado laboral y del parque inmobiliario. No es una profecía, es una forma de decir que el problema no se arregla solo con ladrillos.
El cálculo no es un plan ni una previsión. Es una forma de señalar que la vivienda y el empleo van de la mano: sin trabajadores no hay obra, y sin vivienda no hay trabajadores. Cualquier política que ignore una de las dos patas se queda coja.
Conviene recordar que las cifras de empleo y vivienda son estimaciones y que los datos oficiales de paro y construcción los publican organismos como el INE o el SEPE. Antes de tomar decisiones basadas en un cálculo difundido en redes, lo prudente es consultar fuentes oficiales y, si afecta a dinero o contratos, asesorarse con un profesional.
Necesitaríamos otros 3 millones de panchos para construir 1 millón de pisos. Y para alojar a esos 3 millones de panchos necesitaríamos otro millón de pisos, con lo cual necesitaríamos otros 3 millones de panchos porq los primeros se habrían aburguesado, y así hasta el infinito. https://t.co/lV7tCotv3k
— Der Lehrer Ver publicación en X